A casi cuatro meses del femicidio de Agostina Vega, familiares, amigos y allegados de la adolescente marcharon este sábado en Córdoba, en la que se cuestionó el rumbo de la investigación, y se exigió que otras personas sean incorporadas como parte de los sospechosos en la causa que entrará en la etapa de juicio oral.
La movilización partió a las 11 desde la esquina de Juan del Campillo y Avellaneda, en barrio Cofico, y tuvo como destino la Legislatura provincial. La familia cuestiona que el proceso avance sin nuevas medidas, y sostiene que aún hay personas que deben ser investigadas por el crimen.
El punto de partida estuvo cerca de la vivienda de Claudio Barrelier, señalado como el principal detenido por el femicidio. Desde allí, los manifestantes avanzaron con una bandera que decía “Justicia por Agostina”.
Gabriel Vega, padre de la adolescente e impulsor de la protesta, llevó una remera con la consigna: “Justicia por Agostina, que caigan todos”. Durante el recorrido también se escuchó el reclamo: “Justicia es que caigan todos, Claudio Barrelier, Marianela Palmero”.

“Estamos acá para exigir justicia por Agostina, porque ella se merece saber la verdad de todo y sabemos que falta gente por investigar”, fustigó el padre, en declaraciones radio Cadena 3. “Hay gente en la calle que está caminando acá y que tuvo que ver con lo que le hicieron a mi hija”, dijo. Ante la consulta sobre su evaluación sobre el desempeño de la investigación, Gabriel se mostró crítico al señalar que la Justicia actúa “a medias”.
Agostina, de 14 años, desapareció el 25 de mayo, luego de haber visitado a Barrelier. Cinco días después, sus restos aparecieron parcialmente descuartizados y esparcidos en un descampado en la zona de Ampliación Ferreyra.
El fiscal Raúl Garzón cerró el jueves 10 de septiembre la investigación, y elevó el caso a juicio. Con esa decisión, Barrelier será juzgado por el delito de homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y por ser cometido en un contexto de violencia de género. En tanto, Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani, Marianela Palmero, Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz serán juzgados por encubrimiento agravado.

Tras conocerse esa resolución, la familia cuestionó que se pase a la etapa de juicio oral en las actuales condiciones. La familia insiste en que otras personas, que según su planteo todavía no fueron alcanzadas por la causa, deben ser investigadas con mayor profundidad. Puntualmente, Vega pidió modificar la carátula respecto de Marianela Palmero, a quien consideran como partícipe del crimen, y no solamente alguien que encubrió. También señalan que restan las detenciones de Viviana Brizuela, madre de Barrelier, y un amigo del principal imputado que es apodado “tele vieja”.
Barrelier, quien había tenido una relación con la madre de la chica, está encarcelado desde entonces con prisión preventiva en el complejo de Cruz del Eje, y si bien todas las pruebas lo complican, todavía no admitió su culpabilidad. El sospechoso sumó otra causa previa por privación ilegítima de la libertad, y la unificó con la de Agostina.

Para la fiscalía, Barrelier era una persona de confianza de Agostina, como un referente casi paternal de la adolescente. La investigación buscó reconstruir cómo gestionó la captación y obsesión por la chica. El acusado se defendió y dijo que la niña permaneció allí entre 30 y 40 minutos, pero aseguró que salió con vida y subió a un auto rojo.
La abogada de la familia Vega, Fernanda Alaniz, declaró hoy en el marco de la marcha que, durante los primeros días posteriores al crimen, la escena no habría sido debidamente resguardada. “La escena del crimen estuvo liberada. Hubo tres días en que esta gente entró, salió e hizo lo que quiso”, expresó.
El malestar se hizo sentir en la marcha. La convocatoria contó con la presencia de familiares de otras víctimas de casos que conmocionaron a Córdoba, entre ellos, allegados de Blas Correas y de Catalina Gutiérrez. Durante la protesta hubo insultos dirigidos al fiscal Raúl Garzón.




