Consumación o consumo fue el primer paso del grupo en el estudio. Richard Coleman, Fernando Samalea, Christian Basso, Gustavo Cerati -por aquellos días como invitado, ya que estaba con mucho trabajo con Soda Stereo- Celsa Mel Gowland y Gonzalo Palacios grabaron el debut de Fricción con temas como “Perdiendo el contacto”, “Arquitectura moderna”, “Autos sobre mi cama” y “A veces llamo”, entre otros.
“Era como un laboratorio. Un lugar de investigación. Uno no podía probar con las computadoras; tenía que tener una idea y compartirla con otros músicos para grabarla y escucharla. Ensayábamos por la mañana, tres veces por semana. Era una locura porque éramos muy jóvenes”, describió el cantante y guitarrista Richard Coleman a La Viola, sobre los primeros días de Fricción.
El músico se había interesado desde muy chico por la guitarra. En la adolescencia, sus gustos musicales incluían figuras importantes como David Bowie, Roxy Music y Ultravox, entre otros. Sus primeros pasos grupales fueron con grupos como Siam, Metrópoli y Los Encargados, entre otros. Con Fricción, Richard publicó dos discos: Consumación o consumo (1986) y Para terminar (1988).
“Lo grabamos en los estudios Panda. No recuerdo muy bien cuánto tardamos. Fue casi en un mes. Recuerdo que Celsa armó una planilla, como un diario de viaje, para organizar todo. Tengo presente la obsesión por el audio que teníamos, que estábamos enloquecidos, en tener todo lo que se usaba para lograr algo completamente nuevo. Tenía que sonar diferente. El método de grabación fue extrañísimo también, que grabamos todo por partes. Me acuerdo de Christian, que tenía su bajo Yamaha nuevo”, describió Richard Coleman sobre aquel trabajo a cuatro décadas de su salida.
Sobre la búsqueda del sonido, el bajista Christian Basso, recordó: “El audio era algo muy importante de esa época, pero también quiero valorar la poesía de las canciones, que era muy interesante en relación al mundo que se planteaba. No tuve una actitud o un rol muy creativo en la banda, pero me tocó acompañar y aprender de Richard, de Gustavo Cerati, tocar con Fernando Samalea, que veníamos actuando con Clap, y hacer carrera juntos como parte de la banda de Charly García. Fue toda una especie de corriente eléctrica que nos atravesó, pasando por distintos proyectos y cada uno me parece que estuvo bueno”.
Hubo un trabajo previo antes de entrar al estudio. Los integrantes juntaron todos los demos que tenían. “Fue entrar a grabar y todo fue una vorágine. Era resolver distintas cuestiones sobre la marcha. Las primeras grabaciones las habíamos hecho en una portaestudio Tascam; lo sumamos al Gonzo (Gonzalo Palacios) a la banda también, que vino a grabar a casa. Después empezamos a ensayar con Charly García y fue todo un despelote. Fue una buena oportunidad para probar nuevos aparatos. Llegaba una batería eléctrica y tenías que aprender a manejarla”, dijo el cantante y guitarrista sobre la tarea previa.
Por su parte, el bajista de Fricción sumó: “Estabas en contacto con algunos especialistas, como programadores, que los llamábamos para que nos ayudaran con las máquinas y lo que se lograba no siempre era lo más parecido a la banda. En esa época, hay varios discos en los que el grupo suena mejor en el disco que en el vivo”. “Se hacían muchos experimentos en el estudio. Era una época en que se grababa todo por separado. Teníamos que programar las secuencias”, completó Richard.
Sobre las letras, el músico describió: “No soy de transmitir un mensaje en especial. Tiene que ver con la búsqueda de un estilo, de la poesía que tiene que ver un poco con esta rebeldía que decía Christian, de cosas que uno pensaba que podían salir de alguna manera a los 20 años. Hay una cierta ingenuidad, muy valiosa, en la búsqueda del sonido. Fue algo que atravesó a todos los músicos de los ’80, no importaba a qué estilo te dedicaras, si venías del progresivo, si venías del jazz rock o del pop puro, la búsqueda de sonar y tocar bien fue lo que distinguió a esas generaciones”.
“La música era otra. Era como más elitista. Ser músico era, como suelo hablar con Samalea, distinto porque éramos pocos y la música se volvió como un lenguaje que se puede hablar. Ahora todo el mundo puede sacar fotos, todo el mundo puede hacer música. Cambió un poco la relación oferta y demanda, más el interés del público”, destacó Basso.
“Con Richard ya habíamos estado en Metrópoli juntos y nos fuimos yendo de a uno. Puedo decir que 40 años no es nada. Esta salida del libro me hizo acordar de muchas cosas y otras que se las pregunté a Richard, porque algunas cosas de esa época las tengo un poco en una nebulosa. Volvimos a charlar y pude recordarlas”, recordó la cantante Celsa Mel Gowland.

Presentación en vivo y la participación de Gustavo Cerati
El 7 de abril de 1985, Fricción se presentó por primera vez en vivo, en el recordado Stud Free Pub, un emblemático local del under de los ’80 ubicado en Avenida Libertador 5665, por donde también pasaron los grupos que hicieron historia a mediados de la década del ’80.
En YouTube está aquella primera presentación, donde Richard, Fernando y Christian tenían como compañero a Gustavo en guitarra. “Perdiendo el contacto”, “Autos”, “Durante la demolición”, “Héroes”, “Ecos” y “Azulado”, fueron algunos de los temas que tocaron en aquella noche. Estas dos últimas luego fueron grabadas por Soda Stereo en el disco Nada Personal (1985).
“Recuerdo del vértigo para el primer show. Teníamos seis meses de estar ensayando y un día vino Fernando Samalea y nos dijo que tenía una fecha. Había que salir a tocar. Sentí que no teníamos la cantidad de temas suficiente para un show de media hora. Recuerdo que decidimos tocar la versión de ‘Héroes’ que duraba como 15 minutos. También está ‘Ecos’, de casi 10 minutos, ‘Consumación o consumo’, ‘Durante la demolición’. Algunos los tocamos dos veces”, recordó Coleman. Por su parte, Christian destacó que su amigo Santiago Zambonini llevó una cámara y lo registró, convirtiéndose en una pieza importante.
“Gustavo estuvo en el estudio y grabó en dos o tres temas porque le había salido la gira con Soda Stereo para la presentación del disco Signos. Él iba a hacer la producción originalmente. Un mes antes me dijo que tenía que salir de viaje y que no podía estar. Lo que hicimos fue acomodar todo para que pudiera grabar los cuatro tracks de guitarra. El resto de la historia ya la conocemos”, expresó Richard.
Celsa Mel Gowland también participó de la grabación de Signos y participó en las presentaciones de Soda. También continuó su trabajo por aquellos días cantando con Luis Alberto Spinetta en la época de Privé.
El libro “Arquitectura moderna” recuerda en detalle la historia de Fricción, poniendo el foco en la previa y grabación de Consumación o Consumo.
“Después del boom del rock argentino que tuvo como protagonistas a Virus, Zas y Soda Stereo en la primera mitad de la década, las discográficas contrataron muchos grupos nuevos en busca del próximo gran éxito. Algunos de esos grupos fueron solo inventos, pero otros sentaron las bases de una nueva escena, que marcaba una distancia clara con el sonido más festivo y pop de los primeros años 80. Me refiero a Fricción, La Sobrecarga y Don Cornelio y La Zona, grupos que la crisis económica fulminó entre 1988 y 1989”, definió Diego Giordano, autor del libro.

