Julio César Sánchez
Albacete, 8 sep (EFE).- Albacete ha abierto este martes su feria con una seria e interesante corrida de Conde de Mayalde, que se marchó con todas las orejas puestas, destacando un gran lote desaprovechado por Román, y la disposición sin triunfo de Molina y el debutante Ismael Martín.
Echó a andar una de las ferias de mayor peso dentro de las de segunda categoría administrativa celebradas en España. Muchos, incluso, dirán que la que más, por aquello de lo dilatado de su serial (diez festejos), el serio toro que se lidia en el coso manchego, además de por el respaldo social con que cuentan sus tendidos.
El primero fue un gran toro de Conde de Mayalde. Tuvo temple y clase, y Román anduvo entregado a su manera, muy presente con el capote y voluntarioso con la muleta, aunque la calidad de tales arrancadas merecieron mayores alturas artísticas, como lo mereció el buen cuarto, ante el que el valenciano tampoco encontró acople ideal, a pesar de la boyantía del de Mayalde. Cuando los toros ofrecen esa calidad, la voluntad no es suficiente.
El segundo fue devuelto de forma sorpresiva y poco justificable, y en su lugar salió un sobrero de nombre Joyero, célebre en esta vacada, con el que Molina se entregó en el inicio de rodillas con varios faroles y un posterior quite por tafalleras, con susto incluido al ser arrollado sin consecuencias. Sin embargo con la muleta la marcada querencia a tablas del astado imposibilitó cualquier lucimiento más allá de la buena estocada.
Por su parte el quinto ofreció opciones a Molina en un vistoso recibo a pies juntos, aunque en la muleta se apagó pronto. Tras un espectacular comienzo, consistente en pases cambiados de rodillas en los medios que no benefició el posterior juego del toro, hubo exposición, pasajes deletreados al natural y arrimón final, sin que el trasteo tomara verdadera altura.
Ismael Martín se presentó con poca fortuna en Albacete en su primero. Es indudable que conectó intensamente con los tendidos en el recibo de capote y el segundo tercio, llegando a poner en pie a los espectadores en éste, cerrado con el par de la moviola, pero no se acopló en el último, con demasiados enganchones en tandas algo amontonadas. Eso sí, el estoconazo fue de nota, lo cual levantó una petición no atendida.
En el sexto el salmantino de nuevo brilló con capote y banderillas, pero el de Mayalde, noble pero falto de vida, se apagó a las primeras de cambio.
Se lidiaron seis toros de Conde de Mayalde, bien presentados. Primero de gran calidad aunque rajado en el tramo final. Segundo rajado. Tercero manejable. Bueno el cuarto. Manejable el quinto. Venido a menos el sexto.
Román (de azul azafata y oro): tres pinchazos, estocada entera desprendida y dos descabellos (silencio tras aviso); tres pinchazos y media atravesada y perpendicular (silencio tras aviso).
Molina (de azul marino y oro): estocada entera arriba (silencio); dos pinchazos y entera arriba tendida (silencio tras aviso).
Ismael Martín, que debutaba en esta plaza (de sangre de toro y oro): estocada entera arriba (ovación con saludos); entera arriba (palmas).
En cuadrillas, José María Arenas y Víctor Martínez saludaron tras banderillear al quinto.
Plaza de toros de Albacete. Primer festejo de feria. Corrida de toros. Casi tres cuartos de entrada. EFE
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