
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abrió una nueva etapa para el comercio entre ambos bloques, pero también plantea un desafío que los representantes del sector agropecuario consideran urgente resolver: cómo se distribuirán entre los países miembros las cuotas de exportación otorgadas por Europa.
La advertencia fue planteada por la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur, que reclamó a los Estados Partes avanzar rápidamente hacia un mecanismo consensuado que permita administrar los contingentes de manera equilibrada y previsible.
El acuerdo, cuyas negociaciones comenzaron en 1999 y concluyeron en diciembre de 2024, inició su aplicación provisional el 1° de mayo de 2026.
Entre sus principales componentes contempla un proceso de liberalización arancelaria y, para determinados productos agropecuarios considerados sensibles, contingentes arancelarios que permiten un acceso preferencial y gradual al mercado europeo.
LAS CUOTAS POR LAS QUE PIDEN EN EL MERCOSUR
En total, se establecieron 22 contingentes para productos exportados por el Mercosur hacia la Unión Europea, mientras que el bloque sudamericano fijó otros 11 para productos europeos.
Se trata, además, de un mercado de enorme relevancia: durante 2025, el intercambio comercial total entre ambas regiones superó los US$ 120.000 millones.
Uno de los principales puntos de preocupación de las entidades rurales está relacionado con la posibilidad de que, ante la ausencia de un acuerdo interno, el acceso a los contingentes termine definido por el criterio “first in, first out” (FIFO o primero llegado, primero servido en su traducción); es decir, priorizando a quienes presenten primero sus solicitudes.
Para la Federación, ese mecanismo podría transformar el acceso a las cuotas en una verdadera carrera entre operadores, en lugar de favorecer una estrategia comercial planificada.
“La aplicación del criterio ‘first in, first out’ (FIFO) puede transformar el acceso a la cuota en una carrera por presentar solicitudes, en lugar de promover una planificación comercial de largo plazo”, señaló la entidad.
Según el planteo, la falta de previsibilidad no solo genera dificultades operativas para los exportadores, sino que también puede afectar su capacidad de negociación frente a los compradores europeos.
“La incertidumbre radica en que las empresas no tendrían claridad sobre qué volumen podrán solicitar y utilizar durante el período de vigencia de cada contingente”, sostienen los productores.
UNA PROPUESTA PARA LA ADMINISTRACIÓN DE LAS CUOTAS
La propuesta contempla que las cuotas de exportación otorgadas por la Unión Europea al Mercosur sean administradas mediante el Sistema de Administración y Distribución de Cuotas Otorgadas al MERCOSUR por Terceros Países o Grupos de Países (SACME).
En sentido inverso, los contingentes de importación concedidos por el Mercosur serían gestionados a través del Sistema de Administración y Control de Cuotas de Importación (SACIM).
Para la Federación, el debate no se limita a resolver la distribución de las cuotas actuales. La manera en que el Mercosur logre administrar estos contingentes también podría convertirse en un antecedente para futuros acuerdos comerciales que el bloque se encuentra negociando.
“Un diálogo efectivo sobre la distribución de los contingentes fortalece la integración de los socios regionales”, sostuvo la entidad.
En este sentido, la organización considera que los gobiernos de los países miembros deben avanzar “lo más pronto posible” hacia un consenso que permita aprovechar los contingentes de manera eficiente, equilibrada y previsible.
El planteo también pone el foco en quienes finalmente deberán utilizar las cuotas. “Son los operadores privados quienes utilizarán estos contingentes y, por lo tanto, quienes mejor conocen las condiciones y necesidades de cada mercado y sector productivo”, remarcó la Federación.
La entidad entiende que una distribución consensuada permitiría convertir el acceso preferencial conseguido en la negociación entre ambos bloques en mayores oportunidades comerciales y generación de ingresos para los productores rurales del Mercosur.
El documento lleva la firma de Jorge A. Rodríguez, presidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur, quien cerró el planteo poniendo a disposición de los gobiernos a la institución para aportar en la construcción del sistema de distribución.




