En el mundo de la construcción, existen técnicas sencillas que pueden ayudar a resolver distintos problemas durante una obra. Una de ellas se usa para preparar hormigón alivianado y puede resultar útil para construir contrapisos, rellenar desniveles y reducir el peso de determinadas estructuras: mezclar cemento con telgopor.

El secreto está en incorporar perlas de telgopor o EPS a la mezcla tradicional. De esta manera, se obtiene un material más liviano que el hormigón convencional y que, además, puede aportar aislamiento térmico.

Para qué sirve mezclar cemento con telgopor

La preparación requiere respetar las proporciones y el orden de incorporación de los materiales para conseguir una mezcla homogénea. Para una media trompa mezcladora, se necesitan aproximadamente:

  • 2 baldes de agua
  • Media bolsa de cemento
  • Media bolsa de perlas de EPS aditivado
  • 1 balde y medio de arena

El orden en que se agregan los materiales también es importante. Primero se coloca el agua y después el cemento.

Una vez que se obtiene una pasta fluida, se agregan de manera gradual las perlas de telgopor.

Esta mezcla es ideal para contrapisos. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Esta mezcla es ideal para contrapisos. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Qué hay que tener en cuenta al hacer hormigón alivianado

Uno de los principales cuidados consiste en evitar que las perlas de telgopor queden separadas del resto de los materiales. Por eso, tanto las cantidades como el orden de preparación son importantes. Además, se recomienda:

  • Utilizar perlas de EPS aditivado y material limpio
  • Incorporar el telgopor de manera gradual
  • Controlar visualmente la consistencia de la mezcla
  • Evitar que quede demasiado líquida
  • Mezclar hasta conseguir una distribución uniforme de las perlas
  • Volcar y nivelar la preparación una vez terminada

Dónde se puede usar la mezcla

El hormigón alivianado con telgopor puede emplearse en diferentes sectores de una construcción, especialmente cuando se necesita rellenar, nivelar o alivianar una superficie.

Uno de los usos habituales es en contrapisos, donde permite corregir desniveles y sumar una capa con menor peso. También puede utilizarse en determinadas soluciones sobre losas y techos.