Carlos Alcaraz celebra su victoria ante Yibing Wu en el US Open (IMAGN IMAGES via Reuters/Robert Deutsch)

Carlos Alcaraz se ha metido en octavos del US Open tras imponerse este viernes al chino Yibing Wu en tres sets, una victoria que le permite alargar hasta 17 triunfos su racha seguida en torneos de Grand Slam y citarse ahora con el estadounidense Tommy Paul, un rival que elevará el nivel de exigencia.

El murciano, número tres del mundo y segundo cabeza de serie por la baja del italiano Jannik Sinner, ha ganado por 6-3, 6-4 y 6-1 en 2 horas y 20 minutos. El pase le coloca en la cuarta ronda ante Paul, cabeza de serie número 21, que ha eliminado a Alexander Bublik en cinco sets.

El resultado fue más trabajoso de lo que sugiere el marcador. Alcaraz se encontró con un rival agresivo, dispuesto a atacar de forma constante, aunque esa propuesta también le llevó a acumular 40 errores no forzados, un peaje que acabó inclinando el partido.

Entre la mejoría y las dudas

El español, aun así, ha dejado señales mixtas en su tercer encuentro del torneo. Cedió dos veces el saque y ya suma cinco roturas en contra en lo que va de campeonato, después de que en su camino al título de 2025 solo lo perdiera en tres ocasiones.

La lectura del partido no se agota en el marcador. El servicio de Alcaraz mejoró en parte: en el primer set metió el 77 % de primeros y en el tercero alcanzó el 74 %, con una velocidad media superior a la de sus dos compromisos anteriores, un dato que apunta a una progresión física tras la lesión de muñeca que le mantuvo más de cuatro meses fuera de las pistas.

Carlos Alcaraz jugando un revés ante Yibing Wu (REUTERS/Eduardo Munoz)

También generó más oportunidades de rotura que en sus dos primeros partidos, aunque sin una eficacia plena. Cerró el choque con un 7 de 15 en bolas de break, una cifra que refleja a la vez iniciativa y margen de mejora en la resolución.

Ese dominio pareció claro desde el arranque. Tres bolas de rotura en el primer set le permitieron adelantarse 2-0, y aunque Wu igualó hasta el 3-3, Alcaraz encadenó los tres juegos siguientes para cerrar la manga con autoridad.

El segundo parcial cambió el guión. El murciano acumuló 17 errores no forzados y cuatro dobles faltas, perdió la fluidez y dejó ver una frustración poco habitual, con aspavientos y un grito después de fallar dos derechas claras y cometer otro error en el juego posterior. Pese a ese bache, el español reaccionó en el momento decisivo. Con 5-4 a favor rompió el saque de su rival y se llevó un set de una hora, celebrado con el puño en alto y una mirada al banquillo.

La exigencia sube ante Tommy Paul

Una vez superado su peor tramo, el tercer set fue mucho más nítido. Alcaraz salvó dos bolas de rotura en el primer juego y, tras el 1-1, no volvió a ceder ni un solo juego hasta resolver el encuentro en poco más de media hora.

Al término del partido explicó cómo había interpretado su rendimiento: “Creo que me he mantenido ahí. He jugado agresivo, he jugado con inteligencia y, de lo que estoy más contento, es de que en los momentos más difíciles creo que lo he hecho todo bien. Podría ser mejor, sí, claro que podría ser mejor. Pero, en general, estoy muy orgulloso y satisfecho con mi rendimiento de hoy”.

Alcaraz también ha admitido que frente a Tommy Paul necesitará un nivel más alto. Considera que el estadounidense tendrá “una pequeña ventaja” por jugar en casa, aunque al mismo tiempo ha asegurado que en el plano físico se encuentra mejor de lo que esperaba.

El balance entre ambos favorece al español. Ha ganado seis de sus ocho enfrentamientos con Paul, incluido el más reciente en octavos del último Abierto de Australia, y encadena además cinco victorias consecutivas ante el estadounidense.