Tarragona, 2 sep (EFE).- Las comadronas del Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Tarragona (CODITA) alertan de que unas 6.000 niñas de entre 0 y 14 años están en riesgo potencial de sufrir una mutilación genital en Cataluña, una práctica que supone una vulneración de los derechos humanos.
A través de un comunicado, las comadronas tarraconenses señalan que la mutilación genital femenina engloba todos aquellos procedimientos que implican la extirpación parcial o total de los genitales externos o cualquier otra lesión de los órganos genitales por motivos no médicos.
Asimismo, aseguran que muchas mujeres que han sido mutiladas desconocen el alcance real de las consecuencias que esta práctica puede comportar para su salud, como hemorragias graves, dolor intenso, infecciones, retención urinaria, lesiones de los tejidos adyacentes, un mayor riesgo de partos prolongados y difíciles, sepsis e incluso la muerte.
Según las comadronas, las mujeres que han sufrido mutilación genital también pueden experimentar disminución o ausencia del deseo sexual, dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia) o dificultad o imposibilidad para alcanzar el orgasmo.
Además, pueden presentar problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático, baja autoestima, alteraciones de la imagen corporal y sentimientos de vergüenza, humillación o culpa.
"Erradicar la mutilación genital femenina no es solo una cuestión sanitaria; es una cuestión de derechos humanos, de igualdad y de protección de la infancia. Las comadronas estamos al lado de las mujeres para informar, acompañar, prevenir y contribuir a poner fin a esta forma de violencia", concluye el Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Tarragona (CODITA). EFE
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