Alexa Grasso sigue rigurosas dietas para mantener su campeonato.
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Alexa Grasso está a punto de afrontar un nuevo desafío dentro de UFC y tiene perfectamente definido lo que quiere conseguir. La peleadora mexicana se enfrentará este sábado 12 de septiembre a Manon Fiorot, en un combate que representa otra oportunidad para demostrar que todavía tiene los argumentos necesarios para regresar a la élite de las artes marciales mixtas.

La tapatía ya sabe lo que significa conquistar la cima de UFC. En marzo de 2023 protagonizó uno de los momentos más importantes de su carrera al derrotar a Valentina Shevchenko y convertirse en campeona mundial. Ahora, después de haber perdido el cinturón, su intención es repetir aquella hazaña.

(Especial)

Grasso no oculta que su objetivo inmediato es recuperar el campeonato. De hecho, tomó como referencia el caso de otros peleadores que han conseguido conquistar nuevamente un título después de perderlo.

Sep 14, 2024; Las Vegas, Nevada, USA; Alexa Grasso of Mexico (red gloves) fights Valentina Shevchenko of Kyrgyzstan (blue gloves) during Riyadh Season Noche UFC 306 at The Sphere. Mandatory Credit: Stephen R. Sylvanie-Imagn Images

“Voy a tratar, como Brandon lo hizo, ser dos veces campeona. Esa es la meta”, explicó la mexicana al hablar sobre sus aspiraciones.

Pero antes de pensar nuevamente en el cinturón, Grasso deberá superar a Fiorot. El enfrentamiento también representa una oportunidad para mostrar los cambios que ha realizado después de una etapa complicada, marcada especialmente por una lesión que afectó su preparación.

Una lesión que cambió su preparación

Al analizar su última derrota, la mexicana recordó que llegó a aquella pelea después de sufrir una fractura en el pie. La situación tuvo un impacto considerable porque buena parte del campamento tuvo que enfocarse en su recuperación y no exclusivamente en la preparación deportiva.

Alexa Grasso confirmó lesión durante entrenamiento.
Crédito: IG, alexa_grasso

“La mitad del campamento se fue en rehabilitarnos, en volver a aprender a caminar, en volver a aprender a utilizar el pie”, explicó Grasso al recordar las dificultades que enfrentó antes de aquel compromiso.

La peleadora reconoce que posiblemente habría sido conveniente esperar un poco más antes de regresar al octágono. Sin embargo, el calendario competitivo la llevó a combinar el proceso de recuperación con un campamento destinado a enfrentar a una oponente de alto nivel.

A pesar de ello, Grasso encontró un aspecto positivo en aquella experiencia. Para la mexicana, incluso sin encontrarse en plenitud física, logró demostrar que continúa siendo una rival complicada para cualquiera.

“No soy un oponente fácil para absolutamente nadie, aún estando en mi peor estado físico”, aseguró.

Ahora, ese aprendizaje forma parte de la preparación que ha realizado para su siguiente combate.

Grasso apuesta por ser una peleadora más completa

La peleadora subió al pesaje sin ningún problema. (Captura de video UFC)

Después de las experiencias acumuladas durante sus últimos enfrentamientos, la mexicana también ha buscado ampliar sus recursos dentro del octágono. Aunque el intercambio de golpes continúa siendo una de las facetas que más disfruta, puso especial atención en su trabajo de piso.

La intención es contar con mayores alternativas durante sus peleas y estar preparada si sus rivales buscan llevar el combate al suelo. Incluso contempla la posibilidad de conseguir una finalización mediante sus habilidades en esa área.

El camino de Grasso hacia la cima comenzó con aquella histórica victoria sobre Shevchenko en 2023. Posteriormente, ambas volvieron a enfrentarse en una revancha que terminó en empate y, finalmente, en septiembre de 2024, la peleadora kirguisa recuperó el campeonato mediante una decisión.

Alexa Grasso (en negro) aplica una llave de estrangulamiento a Maycee Barber (en blanco) durante su intensa pelea de UFC dentro del octágono, mientras un árbitro supervisa la acción. (Grosby)

Aquellos combates también dejaron experiencia para la mexicana, quien tuvo que acostumbrarse a la presión de protagonizar peleas de cinco rounds con un campeonato mundial en juego.

Ahora, ante Manon Fiorot, Grasso busca dar otro paso en su regreso a la cima. La meta está clara: volver a conquistar el campeonato y demostrar que su historia como campeona de UFC todavía tiene nuevos capítulos por escribir.