AMD entra al club del billón de dólares gracias a la demanda de tecnología para inteligencia artificial. La compañía se convirtió el lunes en el cuarto fabricante estadounidense de chips en superar esa valoración bursátil, después de Nvidia y Broadcom, en una jornada en la que sus acciones subieron 9,6% hasta los 613,31 dólares, un máximo histórico.
El salto bursátil corona un rally sostenido para la empresa con sede en Santa Clara, California, señalada como la principal competidora de Nvidia en el segmento de unidades de procesamiento gráfico orientadas a la inteligencia artificial.
Por qué AMD alcanzó el billón de dólares en bolsa
El ingreso de AMD al selecto grupo de compañías tecnológicas valuadas en un billón de dólares responde a una apuesta de los inversores por su papel en la computación con inteligencia artificial.
La firma dejó de limitarse a la venta de chips individuales y comenzó a ofrecer sistemas completos que combinan procesadores, equipos de red y hardware relacionado, en un intento directo por disputarle terreno a Nvidia.
A ese avance se suma la demanda creciente de unidades de procesamiento central que trabajan junto con los procesadores gráficos en los servidores encargados de gestionar procesos de inferencia. Ese componente le permitió a AMD ganar cuota de mercado frente a Intel, otro de los grandes actores históricos de la industria de semiconductores.
El regreso del apetito inversor por la inteligencia artificial
El entusiasmo de los mercados por los fabricantes de chips se había enfriado en los meses previos, mientras los inversores evaluaban el nivel de gasto en inteligencia artificial de las grandes empresas de infraestructura tecnológica, conocidas como hiperescaladores.
La suba de los precios del petróleo, vinculada al conflicto entre Estados Unidos e Irán, y las expectativas de tasas de interés elevadas por más tiempo agregaron presión adicional sobre el sector.

Ese panorama cambió en las últimas semanas. Según Thomas Hayes, presidente de Great Hill Capital LLC en Nueva York, “el dinero está volviendo al sector de la IA”. El propio Hayes explicó que los inversores consideran que la inteligencia artificial es el único segmento capaz de sostenerse en un escenario de desaceleración económica inducida por la Reserva Federal, y agregó: “AMD representa eso.”
Resultados financieros y valuación frente a Nvidia
El mes pasado, AMD proyectó ingresos trimestrales por encima de las estimaciones de Wall Street, aunque el resultado no alcanzó las expectativas más optimistas que manejaban los inversores. Pese a ello, la compañía mantuvo el impulso que terminó reflejado en su cotización bursátil.
En materia de valuación, AMD cotiza actualmente a unas 41 veces sus ganancias futuras a 12 meses, un nivel por debajo de su media de 44 años registrada en la última década, pero considerablemente superior al de Nvidia, que opera en 16,3 veces sus ganancias a futuro.
Las próximas GPU de Nvidia y AMD podrían retrasarse hasta 2028
Las próximas generaciones de tarjetas gráficas de Nvidia y AMD podrían retrasarse hasta 2028, de acuerdo con información atribuida al filtrador conocido como Kepler_L2. Según esa versión, ambas compañías reducirían durante 2027 sus lanzamientos de GPU orientadas al mercado de consumo, en momentos en que la industria de los semiconductores prioriza los procesadores destinados a inteligencia artificial.
Hasta el momento, ni Nvidia ni AMD confirmaron oficialmente esta información. Ninguna de las dos empresas anunció un calendario definitivo para sus próximas arquitecturas de tarjetas gráficas pensadas para videojuegos.
El principal factor detrás de este posible retraso es el crecimiento sostenido de la demanda de hardware para inteligencia artificial. Los centros de datos requieren grandes volúmenes de aceleradores especializados para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial, un segmento que genera ingresos considerables para los fabricantes de chips.

Esa demanda estaría llevando a Nvidia y AMD a priorizar la producción de componentes para servidores y servicios de computación en la nube, en detrimento de las tarjetas gráficas destinadas a los jugadores.
La fabricación de ese hardware para centros de datos compite además por los mismos recursos que utilizan las GPU de consumo. La disponibilidad limitada de memoria y otros componentes, sumada al aumento de los costos de producción, habría complicado aún más la planificación de los próximos modelos gráficos.

