
Anabel Hernández confiesa que si no fuera periodista de investigación tendría “uno de los mejores restaurantes en México”: la autora de Narcocracia reveló en entrevista con Marco Antonio Regil que su otra pasión, la cocina oaxaqueña heredada de su bisabuela, quedó relegada por una promesa personal ligada al asesinato de su padre.
Anabel Hernández empezó su carrera en 1993
Anabel Hernández lleva treinta años como periodista. Su primer trabajo remunerado fue en Grupo Radio Fórmula, donde grababa resúmenes de noticias cada hora desde Privada de Horacio.
“No sabes cómo lo disfrutaba... tener un micrófono en frente de mí”, contó. Pero su vocación era otra: “Realmente lo mío era el periodismo escrito”.
En junio de 1993 entró a las oficinas que todavía operaban como redacción de El Norte, cerca de la avenida Independencia, mientras se reclutaba personal para lanzar Reforma. Tres o cuatro meses después, el equipo completo migró al nuevo diario.

Hernández describe esa etapa como “la mejor escuela de periodismo”, un espacio “sin censura” que le enseñó a “cuestionar al poder”.
Esa generación de reporteros cubrió el homicidio de Luis Donaldo Colosio y el levantamiento del EZLN el primero de enero de 1994. Hernández sostiene que esos años marcaron “el criterio crítico” de toda una camada de periodistas mexicanos.
Si no fuera periodista, Anabel Hernández tendría un restaurante
Regil le preguntó por qué no elige una vida sin amenazas de muerte, sin escoltas, con el “derecho a ser feliz” que ella misma reivindica para los mexicanos. La respuesta llevó a un terreno que la reportera casi nunca comparte en entrevistas.
“Anabel Hernández es muchísima... a mí me encanta pintar acuarela. Soy una ex-estupenda, estupenda cocinera”, dijo Hernández. Y remató: “Si yo no estuviera reporteando de estas cosas, les prometo que tendría uno de los mejores restaurantes en México o en cualquier país donde viviera”.
La afición no es casual.

“Me encanta cocinar cocina mexicana... pero principalmente la cocina mexicana, que lo traigo desde mi bisabuela oaxaqueña”, explicó. Su abuela y su bisabuela eran de Oaxaca, origen que reivindica como sello de identidad: “No hay oaxaqueña, que digo, de que con sangre oaxaqueña, que no cocine bien, discúlpeme”.
El secuestro y asesinato de su padre en 2000 definió su carrera
La elección de investigar cárteles y corrupción, dice Hernández, no responde solo a vocación cívica. En diciembre del año 2000 su padre, un empresario de mediano nivel, fue secuestrado y asesinado con violencia en la Ciudad de México, en plena ola de secuestros que vivía la capital.
Cuando la familia acudió a pedir justicia, los primeros policías en llegar a casa de su madre exigieron dinero para investigar. “Como si tuvieras que comprar la justicia”, relató. Ese episodio, sostiene, la llevó a entender que buena parte de los problemas del país “tiene que ver con la corrupción”.

“Cada vez que hago un reportaje, una investigación que combate la corrupción, es una forma de encontrar justicia para mi papá”, afirmó la periodista. La frase aparece por primera vez de forma explícita en su libro Narcocracia, a la venta desde el 24 de agosto.
Sus investigaciones derivaron en juicios contra Genaro García Luna en Estados Unidos
Hernández destaca que su trabajo, iniciado en Reporte Índigo, permitió abrir “juicios históricos” en Estados Unidos contra protagonistas de lo que ella llama la narcocracia mexicana. El caso central es el de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, hoy declarado culpable en tribunales estadounidenses.
La reportera vive fuera de México por amenazas y atentados vinculados a sus revelaciones sobre nexos entre cárteles y funcionarios públicos. Aun así, insiste en que la sociedad mexicana atraviesa un “impasse” de desinterés político acumulado sexenio tras sexenio.

Cita también la cifra de más de 134 mil desaparecidos en el país y el reclamo de las madres buscadoras, invisibilizado incluso durante la euforia del Mundial de futbol. “No hay manera que México pueda ser feliz si no entiende su realidad”, sostuvo Hernández.
La periodista presentará Narcocracia el 24 de septiembre a las siete de la tarde en el Club de Periodistas de la Ciudad de México.




