El estofado pollo es uno de esos clásicos que nunca fallan en la mesa familiar. Pero, según la cocinera Anna Terés, el verdadero secreto para un plato lleno de sabor no está en el limón ni en el vino blanco, sino en una combinación distinta: cerveza negra, ajo y laurel.

Terés propuso una versión que arranca con patas de pollo, cebolla morada, zanahoria, apio y ajo. El toque especial lo da una botella de 330 ml de cerveza negra, que se suma antes del caldo y aporta profundidad y matices a la salsa.

El primer paso fundamental es dorar bien el pollo en una cazuela con aceite de oliva y sal. Una vez que toma color, se retira la carne y, en ese mismo fondo, se cocinan las verduras cortadas en rodajas y láminas. Cuando empiezan a ablandarse y dorarse, se reincorpora el pollo y se añade la cerveza negra, dejando que todo se cocine junto durante cinco minutos.

La cocinera recomendó agregarle cerveza negra. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
La cocinera recomendó agregarle cerveza negra. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Cómo hacer el mejor estofado de pollo, según Anna Terés

Ingredientes:

  • 8 patas de pollo
  • 330 ml de cerveza negra
  • 300 ml de caldo de pollo
  • 1 cebolla morada
  • 2 zanahorias
  • 1 rama de apio
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Pimienta negra en grano, a gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria
  • Sal, a gusto
  • Perejil fresco, a gusto

Paso a paso:

  1. Con las verduras ya cocidas y el pollo de nuevo en la cerola, se vierte la cerveza negra y se deja reducir unos minutos.
  2. Después, se suma el caldo de pollo, la hoja de laurel y la pimienta negra en grano.
  3. Tapar y cocinar a fuego medio durante unos 30 minutos, hasta que la carne esté tierna y las verduras bien hechas.
  4. Al apagar el fuego, solo queda terminar con perejil fresco picado y servir las patas calientes, acompañados de la salsa y las verduras del propio guiso.

Un plato tradicional con un giro diferente

La receta de Anna Terés mantiene la base clásica de pollo, verduras y caldo, pero el uso de cerveza negra transforma el resultado. El dorado previo del pollo y la cocción lenta en una sola cazuela logran una carne jugosa y una salsa intensa, ideal para acompañar con arroz, papas o pan.