Las bodas de oro representan uno de los grandes símbolos del amor duradero, pero llegar a cumplir 50 años en pareja es cada vez menos frecuente. Según el psicólogo clínico y sexólogo español Antoni Bolinches, apenas una de cada diez relaciones que comienzan alrededor de los 20 años alcanza ese hito.

Durante una entrevista, el especialista de 79 años analizó cómo los cambios personales, la convivencia y la rutina influyen en la duración de las relaciones a lo largo del tiempo.

Por qué tan pocas parejas llegan a las bodas de oro

Para Bolinches, el principal desafío no es solo mantenerse juntos, sino evolucionar al mismo tiempo. A medida que pasan los años, cada integrante cambia sus prioridades, intereses y forma de ver la vida, y la pareja necesita adaptarse a esas transformaciones.

Solo el 10% de las relaciones que comienzan a los 20 llega a celebrar las bodas de oro. Una de cada diez”, afirmó el sexólogo.

Según el especialista, las parejas jóvenes cambian prioridades, proyectos y su forma de entender la vida, por eso muchas no llegan a estar juntos varios años. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Según el especialista, las parejas jóvenes cambian prioridades, proyectos y su forma de entender la vida, por eso muchas no llegan a estar juntos varios años. (Imagen ilustrativa generada con IA)

También señaló que muchas relaciones que nacen entre los 40 y los 50 años pueden durar toda la vida, aunque ya se trate de “media vida” y no de cinco décadas compartidas.

La convivencia y el desafío de sostener el vínculo

Según el especialista, la fase pasional suele extenderse entre dos y tres años. Después de ese período, la relación puede fortalecerse o comenzar a desgastarse según cómo la pareja afronte la convivencia.

Si se fortalece la fase pasional de los primeros años, la relación puede durar para toda la vida. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Si se fortalece la fase pasional de los primeros años, la relación puede durar para toda la vida. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Bolinches explicó que aparece un fenómeno llamado habituación, por el cual las personas dejan de valorar con la misma intensidad las cualidades positivas del otro, mientras que los defectos se vuelven cada vez más visibles.

La convivencia es enemiga de sí misma, porque activa el principio de habituación sobre las cosas buenas”, sostuvo.

El experto aclaró que iniciar una relación a los 20 años no condena al fracaso, sino que exige un compromiso constante para crecer juntos. A su entender, las parejas que logran llegar a las bodas de oro son aquellas que consiguen adaptarse a los cambios sin perder los aspectos que fortalecen el vínculo.

Más que resistir el paso del tiempo, concluye Bolinches, el verdadero desafío es construir una relación que evolucione junto con las personas que la integran.