El técnico brasileño pidió a los hinchas respaldar a las jugadoras más jóvenes y reconoció que la competencia será extremadamente exigente para el combinado nacional en suelo brasileño. (FPV)

La selección mayor de vóley femenino del Perú aterrizó el domingo por la noche en territorio brasileño con la vista puesta en el Campeonato Sudamericano 2026.

El combinado nacional debutará este martes 8 de septiembre a las 15 horas. (hora peruana) frente a Argentina, en lo que será el primer partido de una fase de todos contra todos que también incluye encuentros ante Brasil, Venezuela, Colombia y Chile. El entrenador Antonio Rizola llegó al país sede con un mensaje claro: el equipo está preparado para competir y lo hará con dignidad.

La motivación del grupo como pilar del equipo

Antonio Rizola destacó la motivación de la selección peruana antes de su debut ante Argentina en el Sudamericano 2026. El técnico pidió competir con esfuerzo y reconoció la dificultad del torneo. (FPV)

Rizola no esquivó la dificultad del torneo. Al contrario, la reconoció con franqueza y la convirtió en parte del discurso motivacional que lleva semanas construyendo con sus jugadoras. En declaraciones al programa De Una de Radio Ovación, el estratega brasileño describió el estado anímico del plantel con satisfacción: “Hicimos un viaje bueno. El grupo está muy motivado, me alegra de ver que están felices todo el tiempo”.

Sin embargo, el técnico fue cuidadoso al momento de hablar de expectativas. Lejos de prometer resultados, prefirió instalar una filosofía de trabajo que pone el esfuerzo por encima de los objetivos inmediatos. “Todos saben que será muy difícil, considero que querer no es poder, uno puede hacer lo mejor, pero muchas veces lo mejor no es suficiente para superar al otro, pero estamos trabajando para hacer lo mejor”, señaló Rizola.

Esa misma idea la repitió ante el medio AquiTVO, aunque con una formulación ligeramente distinta que refuerza el enfoque colectivo: “Ellas tienen en la mente que es muy difícil. Les dije ‘querer no es poder’, puedes hacer tu mayor esfuerzo, pero a veces no es suficiente o es mejor que el otro. Lo importante es dar todo y por eso estamos trabajando”.

Un grupo comprometido que se exige a sí mismo

La fortaleza de Perú para el Sudamericano 2026, según Antonio Rizola, nace de la unión del plantel. El entrenador destacó que las voleibolistas se motivan entre sí y mantienen un compromiso común. (FPV)

Más allá de las palabras del entrenador, Rizola subrayó que el verdadero valor de este equipo no reside en nombres individuales sino en la dinámica interna que se fue forjando a lo largo de los meses de preparación. Las convocatorias sucesivas durante el período previo al torneo permitieron consolidar un bloque con identidad propia, según su visión.

“El grupo está comprometido, entre ellas se exigen, ayudan y este apoyo para mí significa un grupo fuerte”, afirmó el técnico en Radio Ovación. La misma idea la amplió ante AquiTVO: “Están comprometidas con el objetivo, todas se ayudan entre todas, se exigen y se motivan a ser mejores. Estamos muy fuertes”.

Para Rizola, esa capacidad de autorregulación y exigencia mutua dentro del plantel es la señal más clara de que el equipo llegó al Sudamericano en condiciones de competir, independientemente de las diferencias de jerarquía que existen entre los seleccionados de la región. Brasil, anfitrión y máximo favorito, encabeza una lista de rivales que no admite descuidos en ningún partido del certamen.

El mensaje a la hinchada y la polémica por la lista

La lista peruana para el Sudamericano 2026 generó cuestionamientos entre los hinchas. Ante ese escenario, Antonio Rizola solicitó apoyo para las jóvenes y respaldó el proceso que definió al plantel. (FPV)

La convocatoria final para el Sudamericano no estuvo exenta de cuestionamientos. La decisión de Rizola sobre qué jugadoras integrarían el plantel generó debate entre los seguidores del vóley peruano, un contexto que el propio entrenador reconoció de manera implícita al dirigirse a la afición antes del debut.

Lejos de ignorar la tensión, el técnico optó por pedir comprensión y apoyo hacia las deportistas que viajaron a Brasil. “Apoyen principalmente a las más jóvenes, no es fácil la situación en la que estamos. Este es el grupo que queremos y que está dispuesto a representar al país, que ha entrenado para esto y que representará con honor los colores rojo y blanco”, expresó Rizola.

El mensaje tuvo un doble propósito: blindar emocionalmente a las jugadoras de menor trayectoria frente a la presión externa y, al mismo tiempo, reivindicar la legitimidad de las decisiones técnicas tomadas durante el proceso de selección. En ese sentido, el entrenador también dejó en claro que la lista final no fue un accidente sino el resultado de un proceso deliberado de construcción grupal.

Con el debut ante Argentina como primer examen, la selección peruana afrontará un torneo que la pondrá a prueba partido a partido. Rizola lo sabe y no busca disimularlo. Su apuesta es la honestidad sobre las limitaciones y la confianza en que un equipo cohesionado puede sorprender incluso en los escenarios más adversos. La ‘blanquirroja’ saldrá a la cancha este martes con esa convicción.