Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense, enfrentará juicio en Estados Unidos hasta octubre de 2027. REUTERS/Jeff J Mitchell/Fotografía de archivo

La Corte del Distrito de California aplazó por un año el inicio del juicio contra Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense identificado por autoridades estadounidenses como presunto líder de una organización dedicada al narcotráfico y vinculada con el Cártel de Sinaloa. El proceso, que estaba programado para comenzar este próximo 27 de octubre, fue reprogramado para el 26 de octubre de 2027.

De acuerdo con los registros judiciales del caso, la audiencia de inicio del juicio quedó fijada para las 8:30 de la mañana del 26 de octubre de 2027, luego de que una jueza federal autorizara el aplazamiento solicitado en un expediente que involucra múltiples acusaciones y varios acusados.

La decisión fue firmada por la jueza Sherilyn Peace Garnett, quien consideró que el caso reúne condiciones que lo convierten en un proceso particularmente complejo.

En la resolución, el tribunal calificó el expediente como “inusual y complejo”, debido tanto a la naturaleza de los cargos como al número de personas involucradas en la acusación.

La Corte consideró que negar el aplazamiento podría afectar la capacidad de la defensa para preparar adecuadamente el caso.

El canadiense figuraba entre los 10 fugitivos más buscados por el FBI antes de su detención en México. FBI/Handout via REUTERS ESTA IMAGEN HA SIDO SUMINISTRADA POR TERCEROS

“De no concederse el aplazamiento, se denegaría irrazonablemente al acusado la continuidad de su representación legal y se privaría a la defensa del tiempo razonable necesario para una preparación efectiva”, señaló la resolución judicial.

Un expediente por narcotráfico, asesinatos y lavado de dinero

Ryan Wedding enfrenta en Estados Unidos una serie de acusaciones federales relacionadas con presuntas actividades de narcotráfico y delincuencia organizada.

El exatleta canadiense está acusado de liderar una organización criminal, además de enfrentar cargos por tráfico de drogas, lavado de dinero y conspiración para cometer asesinatos.

Las autoridades estadounidenses lo identificaron como un personaje de alto nivel dentro de una estructura dedicada al tráfico internacional de drogas y con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

El caso llamó particularmente la atención internacional por el contraste entre la trayectoria deportiva de Wedding y las acusaciones que posteriormente enfrentó ante las autoridades estadounidenses.

Estados Unidos ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que permitiera localizar y detener a Ryan Wedding. (Credit Image: � U.S. Embassy in Mexico /ZUMA Press Wire)

Antes de convertirse en uno de los fugitivos más buscados por Estados Unidos, Wedding representó a Canadá como atleta olímpico. Con el paso de los años, sin embargo, su nombre comenzó a aparecer en investigaciones relacionadas con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.

Las autoridades federales estadounidenses sostienen que Wedding habría encabezado una estructura criminal con capacidad para operar en distintos países y movilizar cargamentos de narcóticos, además de utilizar redes financieras para ocultar recursos obtenidos de actividades ilícitas.

La complejidad de estas acusaciones, así como el número de implicados dentro del expediente, fue uno de los argumentos centrales para que la Corte aceptara retrasar el inicio del juicio.

De los más buscados del FBI a su detención en México

Ryan Wedding figuraba en la lista de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, una de las principales listas de búsqueda de la agencia estadounidense.

El gobierno de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que permitiera localizarlo y detenerlo.

Wedding fue detenido en México durante enero pasado, aunque las circunstancias de su captura han sido explicadas de manera distinta por autoridades de ambos países.

De acuerdo con la versión del FBI, la detención fue resultado de un operativo conjunto en el que participaron fuerzas de seguridad mexicanas y estadounidenses.

La agencia estadounidense presentó la captura como consecuencia de la cooperación entre autoridades de ambos países para localizar a uno de los fugitivos de mayor prioridad para Washington.

Sin embargo, el gobierno mexicano ofreció una versión distinta sobre cómo ocurrió el desenlace.

Autoridades mexicanas señalaron que Wedding se entregó voluntariamente, en medio de la presión ejercida por las corporaciones de seguridad que participaban en las acciones para localizarlo.

El nombre de Ryan Wedding saltó a la lista de los 10 fugitivos más buscados por el Federal Bureau of Investigation (Oficina Federal de Investigaciones) FBI tras una serie de acusaciones que involucran liderazgo en una red internacional de narcotráfico violento y la vinculación con el asesinato de un testigo colombo-canadiense en una zona exclusiva de Medellín - crédito redes sociales/X

Esta versión también fue respaldada públicamente por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien reconoció el contexto de presión de las autoridades mexicanas que antecedió a la entrega.

El largo camino judicial que enfrenta Wedding

El aplazamiento significa que Ryan Wedding tendrá que esperar un año más para el inicio formal de uno de los procesos judiciales más relevantes derivados de las investigaciones estadounidenses contra redes internacionales de narcotráfico.

La decisión de la Corte no representa la eliminación de los cargos ni una modificación de las acusaciones en su contra, sino que concede tiempo adicional a la defensa para preparar el proceso judicial ante la complejidad del expediente.

El tribunal consideró que avanzar con el calendario originalmente establecido podría limitar la preparación adecuada de la representación legal del acusado.

Wedding deberá enfrentar ahora un periodo adicional antes de que el juicio inicie formalmente el 26 de octubre de 2027, fecha en la que la Fiscalía estadounidense buscará probar las acusaciones relacionadas con narcotráfico, delincuencia organizada, lavado de dinero y conspiración para cometer asesinatos.

El caso mantiene la atención por la dimensión de las acusaciones, los presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y el perfil poco común del acusado: un exdeportista olímpico que pasó de representar a Canadá en competencias internacionales a figurar entre los fugitivos más buscados por el FBI.

Su captura en México puso fin a una búsqueda por la que Estados Unidos llegó a ofrecer millones de dólares de recompensa, pero el proceso judicial que determinará su responsabilidad apenas tendrá uno de sus momentos centrales hasta octubre de 2027.

Mientras tanto, el expediente continuará avanzando en la Corte federal de California, donde fiscales y abogados defensores tendrán un año adicional para preparar sus argumentos en un caso que las propias autoridades judiciales han definido como inusual y complejo.