
Apple atraviesa un nuevo cambio en su estructura directiva. Phil Schiller, uno de los ejecutivos con mayor trayectoria dentro de la compañía y responsable durante años de la App Store, ha renunciado a su puesto en los últimos días, en medio de una oleada de salidas de altos cargos que coincide con el relevo de Tim Cook como CEO.
Según informó Bloomberg, Schiller dejará sus responsabilidades ejecutivas relacionadas con la tienda de aplicaciones de Apple, aunque no abandonará completamente la empresa. Continuará vinculado a la compañía como Apple Fellow, una posición reservada para personas que han realizado contribuciones excepcionales en áreas técnicas o de liderazgo.
Su salida se produce en un momento de transición para Apple. Con John Ternus próximo a asumir la dirección ejecutiva, la compañía deberá reorganizar varias áreas y encontrar una nueva generación de responsables para ocupar algunos de los puestos más importantes que han quedado vacantes.

Schiller ha formado parte de Apple desde 1987, con una interrupción de cuatro años durante su carrera. En 2015 asumió la dirección de la App Store, convirtiéndose en una de las figuras centrales de una plataforma que pasó de ser un complemento del iPhone a uno de los principales pilares del ecosistema y del negocio de servicios de la compañía.
Phil Schiller seguirá vinculado a Apple
Aunque deja su puesto ejecutivo, Schiller continuará trabajando para Apple como Apple Fellow. La compañía reserva este cargo para empleados que han tenido un impacto significativo en su desarrollo y que mantienen una relación con determinados proyectos o áreas de interés.
Por el momento, no se han detallado los proyectos concretos en los que trabajará Schiller en esta nueva etapa. Sin embargo, fuentes citadas por Bloomberg consideran que su paso a la posición de Fellow podría representar una transición hacia su futura jubilación.

La salida marca el final de una etapa para uno de los ejecutivos más reconocidos de Apple. Durante décadas, Schiller ocupó diferentes posiciones dentro de la compañía y fue una de las caras más visibles en presentaciones de productos y eventos corporativos.
Su papel también adquirió una importancia especial durante los últimos años debido al creciente escrutinio sobre las reglas y comisiones de la App Store.
Su papel en la batalla legal contra Epic Games
Durante su etapa al frente de la App Store, Schiller participó en uno de los conflictos legales más importantes para Apple. Epic Games demandó a la compañía en 2020, acusándola de mantener prácticas anticompetitivas y de ejercer un monopolio ilegal sobre la distribución y los pagos de aplicaciones dentro de sus dispositivos.
Apple obtuvo resultados favorables en una parte importante del proceso judicial, ya que varias de las acusaciones de monopolio fueron rechazadas. Sin embargo, la empresa también recibió una orden para permitir que los desarrolladores pudieran dirigir a los usuarios hacia opciones de pago externas.
El conflicto entre ambas compañías continúa teniendo consecuencias y ha contribuido a transformar el debate sobre el control que las grandes tecnológicas ejercen sobre las plataformas digitales y los sistemas de distribución de aplicaciones.

La salida de Schiller se produce, por tanto, en un momento en el que la App Store sigue enfrentando presiones regulatorias y legales en diferentes mercados.
Apple reorganiza la dirección de la App Store
Tras la renuncia de Schiller, Apple planea delegar las operaciones diarias de la App Store a Carson Oliver, un ejecutivo que lleva más de 14 años trabajando en la compañía y cuya carrera ha estado vinculada a esta división.
La reorganización también implica un cambio dentro de la estructura corporativa. La App Store dejará de depender del área de marketing y pasará a integrarse en la división de servicios, dirigida por Eddy Cue.
Este movimiento refleja la importancia creciente del negocio de servicios para Apple, un sector que incluye algunas de las plataformas y suscripciones más relevantes de la empresa.

Una oleada de salidas en la transición hacia la era Ternus
La marcha de Schiller no es un caso aislado. Apple ha registrado varias salidas y jubilaciones de ejecutivos de alto nivel durante los últimos meses.
Jeff Williams, quien ocupaba el cargo de director de operaciones, se jubiló en diciembre después de 27 años en la empresa. Ese mismo mes también se anunciaron las salidas de Lisa Jackson, vicepresidenta de Medio Ambiente, Política e Iniciativas Sociales, y de Kate Adams, asesora jurídica general.
Jennifer Bailey, una de las principales responsables de Apple Pay durante años, también tiene prevista su jubilación en octubre, después de más de dos décadas dentro de la compañía.
A estas bajas se suma la salida de Paul Meade, vicepresidente responsable del desarrollo de los auriculares Vision Pro, quien dejó Apple en junio para incorporarse a OpenAI. Después de su partida, la compañía redujo el tamaño del equipo vinculado a Vision Pro.
La acumulación de cambios deja a John Ternus ante uno de sus primeros grandes desafíos como nuevo CEO: reorganizar la estructura directiva de Apple y preparar una nueva generación de líderes. La salida de Phil Schiller representa otro capítulo en una transición que está modificando progresivamente el equipo ejecutivo que acompañó a Tim Cook durante gran parte de su etapa al frente de la compañía.