Aprendió orfebrería en el taller de su papá y en sólo un año se volvió viral gracias al anillo de Lady Di
Gerónimo García descubrió que la joyería era mucho más que una oportunidad de ingreso y decidió continuar con el legado de sus padres. Hoy trabaja en el taller familiar en Mar del Plata , tiene una lista de espera de pedidos y un video viral que cambió por completo su presente. El oficio le llegó po
Gerónimo García descubrió que la joyería era mucho más que una oportunidad de ingreso y decidió continuar con el legado de sus padres. Hoy trabaja en el taller familiar en Mar del Plata, tiene una lista de espera de pedidos y un video viral que cambió por completo su presente.
El oficio le llegó por el lado de su padre, Claudio, orfebre desde hace más de 30 años. Aprendió de manera completamente autodidacta, en una época en la que el rubro era muy competitivo y nadie mostraba cómo se hacían las piezas. “Mi papá es un ejemplo para mí. Es una persona muy talentosa”, asegura el joven marplatense en diálogo con TN. Su madre, además, es una de las pocas grabadoras a buril de la ciudad.
Gerónimo se crió entre herramientas y metales, pero durante años miró el taller desde afuera. “Mi papá me decía que aprendiera, hasta que dejó de insistir. Yo no lo notaba, veía la joyería como un trabajo”, reconoce.
Gerónimo García sigue aprendiendo de su papá, Claudio, quien tiene más de 30 años de experiencia. (Foto: gentileza Gerónimo García.)
Hasta que, hace poco más de un año, decidió buscar una fuente de ingresos propia. “Tengo el taller y los conocimientos de mi papá, y dije: ‘Me voy a poner a aprender’”. Empezó yendo cuatro horas por día y después se iba a la facultad. Durante todo el verano se dedicó a la orfebrería y, en ese proceso, algo cambió: “Empecé a darme cuenta de que me gustaba”.
Gerónimo sabía que hacerse un nombre en el rubro le llevaría tiempo. Por eso, durante un período, combinó el trabajo en el taller con la carrera de Ingeniería en Sistemas, otra de sus grandes pasiones.
Hace tres meses, además, decidió mostrar lo que hacía en redes sociales (a través de su cuenta @gerojoyero, en Instagram, YouTube y TikTok). El crecimiento inicial fue lento, pero de a poco comenzó a construir una comunidad de seguidores.
Gerónimo creció entre herramientas y metales. (Foto: gentileza de Gerónimo García/Imagen mejorada con IA.)
Todo cambió cuando publicó un video en el que hacía una réplica del anillo de zafiro y diamantes de Lady Di, el mismo que actualmente usa Kate Middleton.
“No estaba preparado porque fue un crecimiento exponencial”, recuerda. En apenas dos días sumó más de 100.000 seguidores.
La viralización también multiplicó los mensajes y los pedidos. “Fueron muchos. No llegué a contestar todos los de ese anillo”, lamenta.
Antes y después, en el taller de sus padres. (Foto: gentileza de Gerónimo García)
Antes de ese salto, trabajaba para algunas joyerías y conseguía uno o dos clientes particulares por mes, con unos cinco o seis pedidos en total. “Antes costaba, al no tener un negocio físico”, explica.
La situación cambió por completo. “Subió bastante. Las redes son una vidriera universal”, destaca. Desde entonces, también dedica parte de su tiempo a producir contenido de manera constante.
Gerónimo heredó el talento de sus padres. (Foto: gentileza de Gerónimo García.)
Su nueva profesión pasó a ocupar buena parte de sus días: llega a trabajar hasta 12 horas en el taller. En el proceso sigue contando con la ayuda de su padre, especialmente para perfeccionarse en la técnica de fijar las piedras.
A pesar del crecimiento, Gerónimo no abandonó la facultad. Lleva tres años estudiando Ingeniería en Sistemas, una carrera que eligió porque la tecnología lo atraía desde chico y que, con el tiempo, terminó resultándole útil para manejar sus redes sociales.
Pero, entre ambas opciones, encontró en la orfebrería algo que lo convenció de apostar por ese camino: la libertad creativa.
“Para mí, la joyería es algo en lo que no tenés techo. Podés hacer una pieza de mil maneras distintas”, sostiene.
Ahora tiene tres objetivos: terminar la carrera, abrir su propia joyería física y crear una colección. También sueña con dar cursos junto a su padre para transmitir el oficio y ofrecerles una oportunidad a quienes, como él, descubran en este arte una pasión.