
Un mes después del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto, las aseguradoras han recibido 68.270 reclamaciones y pagado $95.076 millones en indemnizaciones, de acuerdo con el más reciente reporte de Fasecolda, con corte al 7 de septiembre. El valor asegurado asociado a los siniestros reportados llegó a $3,7 billones, un billón de pesos más que en el balance de la semana anterior.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, los recursos desembolsados por las compañías aseguradoras registraron un aumento de 121 % frente al corte anterior. Estos pagos corresponden a indemnizaciones destinadas a atender daños en viviendas, comercios y copropiedades afectadas por el sismo.
El incremento en las reclamaciones muestra que el proceso apenas está en desarrollo. En ocho días, los casos pasaron de 66.370 a 68.270, lo que representa un aumento de 3 %. Frente al reporte inicial de la emergencia, el crecimiento es de 550 %, una señal de que más afectados siguen formalizando sus solicitudes ante las compañías.

Valle y Risaralda concentran los reportes
Las reclamaciones se concentran principalmente en cinco departamentos. El Valle del Cauca registra 28.201 siniestros, con $46.220 millones pagados y $1,35 billones estimados en indemnizaciones. Ese departamento aparece como el territorio con mayor número de casos reportados y con el mayor monto desembolsado hasta ahora.
Risaralda ocupa el segundo lugar, con 14.755 reclamaciones, $26.337 millones desembolsados y $1,30 billones estimados. La cercanía entre los montos estimados de Valle y Risaralda evidencia la magnitud de los daños reportados en ambas regiones, aunque el número de reclamaciones sea mayor en el Valle del Cauca.
En Quindío se han registrado 8.158 siniestros, con $12.446 millones pagados y $256.000 millones estimados. Caldas suma 3.998 reclamaciones, $4.677 millones desembolsados y $220.000 millones estimados, mientras que Antioquia reporta 5.847 siniestros, con $660 millones pagados y $106.000 millones estimados.
Estas cifras corresponden a los reportes consolidados por el sector asegurador y reflejan tanto pagos ya realizados como valores estimados de indemnización. El balance incluye afectaciones en distintos tipos de inmuebles y bienes asegurados, en medio de la emergencia generada por el terremoto.
Damnificados tienen dos años para reclamar
El presidente ejecutivo de Fasecolda, Gustavo Morales, señaló que las aseguradoras mantienen el acompañamiento a personas, familias, empresas y copropiedades afectadas. También recordó que los damnificados cuentan con un plazo de hasta dos años, contados desde la ocurrencia del terremoto, para presentar sus reclamaciones ante las compañías de seguros.
“Recuerden todos que hay un plazo de 2 años contados a partir del 10 de agosto, fecha del terremoto, para presentar las reclamaciones ante las compañías de seguros, y, por lo tanto, estas cifras indican que apenas estamos comenzando el proceso”, concluyó Morales.
Fasecolda también dispuso en su página web una guía con información sobre coberturas y pasos que deben seguir los afectados para adelantar el proceso de reclamación. La orientación busca que los damnificados conozcan qué documentos presentar, qué coberturas pueden aplicar y cómo avanzar ante sus aseguradoras.
El sector insiste en que el volumen de reclamaciones puede seguir aumentando a medida que más hogares, comercios y copropiedades identifiquen daños, consoliden soportes y presenten sus solicitudes. Por eso, el balance con corte al 7 de septiembre no representa el cierre del proceso, sino una fotografía parcial de una emergencia que sigue generando efectos económicos.
La cifra de $95.076 millones ya pagados muestra el avance de las indemnizaciones, pero el valor asegurado asociado a los siniestros, por $3,7 billones, evidencia que el trámite pendiente sigue siendo amplio. La diferencia entre pagos efectuados y montos estimados indica que todavía quedan reclamaciones por evaluar, ajustar y liquidar.
Para los afectados, la recomendación central es no dejar vencer los tiempos y revisar sus pólizas. Aunque el plazo citado por Fasecolda es de dos años, presentar la reclamación con soportes completos puede facilitar la revisión del caso y acelerar una eventual respuesta de la aseguradora.



