Nasry “Tito” Asfura, presidente de Honduras, pidió a Estados Unidos conceder más tiempo a los hondureños afectados por el fin del TPS. (FOTO: Presidencia de Honduras)

El presidente de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, insistió este viernes en su solicitud al Gobierno de Estados Unidos para que conceda más tiempo a los hondureños beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) antes de que deban enfrentar un eventual retorno al país.

El mandatario afirmó que Honduras respeta la decisión de Washington de no extender el TPS, pero consideró necesario que los compatriotas que han permanecido durante décadas en territorio estadounidense tengan la oportunidad de organizar su regreso y resolver asuntos pendientes.

“Les he pedido que les den el tiempo a los compatriotas para que puedan prepararse para un retorno al país”, explicó Asfura a los periodistas, al referirse a las gestiones realizadas por su administración ante las autoridades estadounidenses.

De acuerdo con el gobernante, alrededor de 55,000 hondureños se encuentran directamente afectados por la decisión relacionada con el TPS. Muchos de ellos, señaló, llevan 30 o 40 años viviendo en Estados Unidos, donde han construido sus familias, desarrollado actividades laborales y contribuido a la economía de ese país.

Asfura destacó que se trata de personas que, durante décadas, han mantenido una vida estable en Estados Unidos y que deberían contar con un período suficiente para organizar sus asuntos antes de regresar a Honduras.

Unos 55,000 hondureños se encuentran entre los principales afectados por la decisión relacionada con el Estatus de Protección Temporal. (FOTO: Hondudiario)

“Han estado 30 y 40 años en Estados Unidos, siendo ciudadanos honorables, respetables, que han sido parte de la economía y de la sociedad”, manifestó el presidente hondureño.

El Gobierno hondureño realizó gestiones diplomáticas ante Estados Unidos con el objetivo de conseguir un período adicional que permitiera a los beneficiarios del TPS prepararse ante el cambio migratorio.

La intención, según explicó Asfura, era evitar que la medida provocara una situación de presión inmediata para miles de familias hondureñas que tienen vínculos personales, laborales y patrimoniales establecidos en Estados Unidos.

El mandatario reconoció, sin embargo, que corresponde a Estados Unidos establecer sus propias políticas migratoriasy que Honduras debe respetar las determinaciones adoptadas por Washington.

“Las políticas del Gobierno americano en temas de migración y aranceles son políticas firmes que debemos respetar”, sostuvo.

El Estatus de Protección Temporal para Honduras fue concedido por Estados Unidos en 1999, después de la devastación provocada por el huracán Mitch a finales de 1998.

El fenómeno natural causó una de las peores tragedias de la historia reciente de Honduras y dejó miles de personas fallecidas, además de una enorme destrucción de infraestructura, viviendas y cultivos.

El Gobierno hondureño realizó gestiones diplomáticas para solicitar un período de transición antes del eventual retorno de los beneficiarios.  (FOTO: Hondudiario)

A partir de esa situación, miles de hondureños pudieron permanecer legalmente en Estados Unidos bajo el mecanismo de protección temporal, que posteriormente fue objeto de diferentes extensiones y procesos relacionados con la situación migratoria de los beneficiarios.

Durante los últimos años, el futuro del TPS para los hondureños se ha convertido en un tema recurrente dentro de la agenda diplomática entre Tegucigalpa y Washington.

Para las familias beneficiarias, la posibilidad de perder esta protección migratoria implica no solamente un cambio en su situación legal, sino también la necesidad de tomar decisiones relacionadas con sus empleos, viviendas, propiedades y familiares.

Ante la posibilidad de que parte de los beneficiarios tenga que regresar a Honduras, el Gobierno de Asfura aseguró que trabaja en la preparación de medidas de reintegración económica y social.

El objetivo sería facilitar que los hondureños retornados puedan incorporarse nuevamente a la vida productiva del país y encontrar oportunidades laborales o de emprendimiento.

La administración hondureña también ha señalado la importancia de generar condiciones para que quienes regresen puedan aprovechar la experiencia y las capacidades adquiridas durante sus años de residencia en Estados Unidos.

Las autoridades hondureñas han señalado que, por ahora, no se prevé un retorno masivo inmediato de beneficiarios del TPS. (FOTO: HRN)

No obstante, la canciller Mireya Agüero ha descartado, por ahora, que Honduras enfrente un retorno masivo inmediato, pese a la preocupación existente entre los beneficiarios y sus familias.

Las autoridades mantienen seguimiento al proceso migratorio y a las decisiones que adopte Estados Unidos para determinar los siguientes pasos de las personas que actualmente se encuentran protegidas bajo el TPS.

Estados Unidos continúa siendo el principal destino de la migración hondureña. Según cifras oficiales citadas por las autoridades, más de un millón de hondureños residen en territorio estadounidense.

De ese universo, alrededor de 200,000 personas han adquirido la ciudadanía estadounidense o cuentan con algún estatus migratorio regular, mientras que otro grupo enfrenta diferentes condiciones migratorias.

La comunidad hondureña en Estados Unidos también representa una fuente fundamental de ingresos para el país mediante el envío de remesas familiares, recursos que sostienen a miles de hogares y tienen un peso importante en la economía nacional.

El eventual retorno de decenas de miles de hondureños plantea, por ello, un desafío que trasciende el ámbito migratorio y alcanza áreas como el empleo, vivienda, educación, salud y reintegración económica.