Fuimos el primer medio de comunicación de América Latina en conocer y probar el HONOR Robot Phone, un equipo que, desde el primer contacto, obliga a replantear la idea que tenemos de un celular. No se trata simplemente de un teléfono con una cámara potente o con nuevas funciones de inteligencia artificial. Su gran diferencia está en un pequeño brazo robótico que sale de la parte trasera y mueve la cámara mediante un gimbal motorizado.
La propuesta puede parecer extraña hasta que se ve en funcionamiento. El teléfono se puede dejar sobre una mesa y, mientras una persona camina o graba un video, la cámara gira para mantenerla dentro del encuadre. Es como llevar un camarógrafo en el bolsillo, aunque todavía hay preguntas por resolver.
Lo primero que nos llamó la atención fue su diseño. HONOR consiguió integrar el sistema mecánico sin que el dispositivo parezca un experimento ni pierda la elegancia de un celular de gama alta. Cuando no está en uso, el gimbal queda protegido dentro del módulo trasero y solo sale cuando se necesita. Es una solución importante para evitar golpes en una pieza móvil que podría parecer frágil. De hecho, fue lo primero que pensé cuando lo vi: y si se cae, se rompe.

El mecanismo reúne más de 100 componentes, pero importan menos esas cifras que lo que permite hacer: seguir a una persona, reconocer de dónde viene su voz y mantener una toma estable sin que alguien sostenga el equipo.
Ahí aparece su utilidad para periodistas, productores audiovisuales y creadores de contenido. Una persona podría grabar sola una presentación, una entrevista para redes o una transmisión en vivo. Durante nuestra prueba, el gimbal reconocía al protagonista y ajustaba el encuadre de forma fluida, sin movimientos bruscos.
También, nos gustó la calidad cinematográfica de la imagen. El sistema incluye una cámara principal de 200 megapíxeles montada sobre el gimbal, un teleobjetivo periscópico de 200 megapíxeles y un ultra gran angular de 50 megapíxeles. Pero la historia no está solo en la resolución.
HONOR trabajó con ARRI, una de las compañías de cámaras de cine más reconocidas del mundo, para incorporar herramientas de producción profesional. El modo ARRI CINEMA permite grabar en LogC3 de 10 bits, conservar más información en luces y sombras y llevar el material a programas como DaVinci Resolve para trabajar el color. Quien quiera publicar rápidamente puede previsualizar estilos cinematográficos sin pasar por una posproducción compleja.
Durante el contacto con el equipo, no todo produjo la misma seguridad. Al sostenerlo tuvimos la sensación de que podía resbalarse o caerse. No necesariamente porque sea pesado, sino porque su forma y la presencia del módulo generan inseguridad en el agarre. Será un punto para revisar en una prueba más larga, sobre todo al grabar caminando. La correa para el cuello puede resultar más útil que decorativa.
YOYO no solo responde: también juega y baila con IA
La experiencia robótica no se limita a la cámara. El teléfono incorpora YOYO, el asistente de inteligencia artificial de HONOR, que utiliza el movimiento físico del gimbal para reaccionar. Puede bailar, jugar y participar en interacciones con varias personas.
Una de las más curiosas es un juego para decidir quién paga la cuenta. Los amigos se reúnen alrededor del teléfono y YOYO utiliza la cámara para escoger a una persona. Es sencillo y divertido, pero muestra una idea más amplia: la inteligencia artificial deja de vivir únicamente en una ventana de chat y empieza a expresarse con movimientos.
Hablar con el asistente fue sencillo, aunque todavía tiene una limitación para América Latina: YOYO no reconoce todo lo que se le dice en español. Algunas instrucciones funcionan y otras se pierden. Habrá que esperar una versión adaptada al idioma para evaluar qué tan natural será conversar con él.
Cómo viene por dentro el HONOR el Robot Phone
Por dentro, el Robot Phone utiliza el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, una batería de 7.060 mAh y carga rápida de 120 W. Su pantalla OLED mide 6,31 pulgadas y llega a 120 Hz. Son características de gama alta, pero quedan en segundo plano frente a la cámara móvil.

El HONOR Robot Phone comenzó su recorrido comercial en China, con precios aproximados de 1.390 dólares para la versión de 512 GB y 1.800 dólares para la de 1 TB. Por ahora, no estará disponible en América Latina y la compañía no ha confirmado cuándo llegará a otros mercados.
Después de probarlo, la mayor sorpresa no fue ver una cámara salir del celular, sino entender que el movimiento tiene una utilidad concreta. Para quienes trabajan con video, el gimbal puede reducir equipos y permitir que una sola persona produzca tomas que antes requerían ayuda. Todavía debe demostrar su resistencia, mejorar el agarre y aprender a conversar mejor en español. Pero no se siente como un truco: detrás del espectáculo hay una herramienta audiovisual con posibilidades reales.


