
La justicia de Uganda autorizó la extradición de Katungi Michael Mpeirwe a Estados Unidos por un presunto complot para abastecer armas al Caprtel Jalisco Nueva Generación (CJNG), un caso que lo colocó en una investigación por tráfico de armamento valuado en USD 54 millones y por su supuesta participación en una red internacional que operaba desde al menos septiembre de 2022.
Tras la resolución judicial, el exteniente ugandés quedó en prisión mientras se formalizaba su traslado. El tribunal desechó las objeciones preliminares que presentó la defensa y validó que la solicitud del gobierno estadounidense cumplía con los requisitos legales para proceder con la entrega.
La acusación incluyó armamento de grado militar y una red de cuatro países
La acusación presentada en el estado de Virginia sostuvo que Mpeirwe habría formado parte de una conspiración para enviar ametralladoras, lanzacohetes, granadas, equipos de visión nocturna, rifles de francotirador, minas antipersona y armas antiaéreas a cárteles mexicanos como el Cártel de Jalisco Nueva Generación.
Ese mismo expediente también lo señaló por cargos relacionados con tráfico de cocaína, posesión de armas de fuego y conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera, en referencia al CJNG. Las autoridades describieron a ese grupo criminal como una de las organizaciones transnacionales más violentas y prolíficas de México.
La investigación ubicó a Mpeirwe dentro de una red integrada además por Peter Dimitrov Mirchev, de Bulgaria; Elisha Odhiambo Asumo, de Kenia, y Subiro Osmund Mwapinga, de Tanzania. Según la acusación, el grupo buscó abastecer al cártel con armamento de uso militar mediante operaciones coordinadas entre varios países.
Uno de los datos centrales del caso fue el supuesto uso de un certificado de control de armas falso de la República Unida de Tanzania. Ese documento habría servido para simular la importación legal de fusiles AK-47.
La acusación también detalló un envío de prueba: 50 fusiles de asalto automáticos AK-47, junto con cargadores y munición, salieron de Bulgaria con la supuesta intención de que fueran recibidos por el CJNG. Ese movimiento apareció como una muestra de la capacidad operativa de la red antes de concretar operaciones de mayor escala.

El exmilitar fue colaborador del jefe del ejército ugandés
Mpeirwe fue un colaborador cercano de Muhoozi Kainerugaba, jefe del ejército ugandés e hijo del presidente Yoweri Museveni. También ocupó el cargo de director de Relaciones Exteriores del partido de Kainerugaba.
Esa posición terminó después de que en julio de 2025 se presentó una acusación formal en Estados Unidos. Kainerugaba lo destituyó de su cargo político tras ese señalamiento.
Pese a la pérdida de esa función, el exmilitar siguió en libertad en Kampala durante varios meses, aun cuando otros coacusados ya estaban detenidos en distintos países. Su captura no ocurrió sino hasta junio.
El caso avanzó en paralelo con otras detenciones. Mirchev fue arrestado en España en abril de 2025 y después fue extraditado a Estados Unidos este año.
La resolución de Uganda respondió de manera directa al punto central del expediente: el país aceptó entregar a Mpeirwe para que enfrente en territorio estadounidense el proceso por su presunta intervención en una operación internacional destinada a suministrar armas al CJNG. Mientras se completaba el trámite, permaneció bajo custodia.
- Uganda autorizó la extradición de Katungi Michael Mpeirwe a Estados Unidos por su presunta participación en un complot para armar al CJNG.
- La acusación incluyó armamento de grado militar y un valor estimado de USD 54 millones, además de un envío de prueba de 50 fusiles AK-47.
- Mpeirwe fue colaborador de Muhoozi Kainerugaba, perdió su cargo en 2025 y fue detenido en junio, mientras otros implicados ya enfrentaban arrestos en varios países.