• Denuncian que grupos organizados ocupan grandes porciones de tierras, alambran, hacen desmontes y roban animales.
  • Además, tienen un mecanismo para blindarse judicialmente y no ser desalojados durante años.
  • En un operativo inédito de tres días la Policía y la Justicia detuvieron a siete personas que estaban al frente de una toma de 2.500 hectáreas.