Yipio se quedó con el segundo lugar en Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe). Después de que Santiago del Moro anunciara la consagración de Sol Abraham, la participante uruguaya no ocultó su tristeza y decepción.

Mientras la campeona gritaba eufórica, eligió la mesura: solo se limitó a hacer un corazón con sus manos frente a cámara y luego abrazó a su rival.

Antes de salir de la casa, le dedicó unas palabras al anfitrión y se mostró agradecida. “Estoy emocionada y agradecida. Mi premio va por otro lado, me llevo a toda la gente que conocí acá. Ya gané. Me voy feliz”, dijo entre lágrimas antes de de despedirse. Y remató: “¡Sean felices y sueñen en grande! ¡Vamos la yipioneta!”.

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