Una multitud de 16384 participantes convirtió las calles de Buenos Aires en una pista que conectó 42,195 kilómetros de la ciudad (Jaime Olivos)

El asfalto porteño amaneció este domingo con el paso firme de 16.384 corredores provenientes de 64 países, dispuestos a medir sus fuerzas contra los 42,195 kilómetros que unen Palermo, Recoleta, Puerto Madero y La Boca. Cuando el sol ya llevaba más de dos horas sobre la ciudad, la cinta de la meta cedió ante el keniano Bethwel Kibet Chumba, ganador de la Maratón de Buenos Aires 2026 con un tiempo de 2 horas, 8 minutos y 28 segundos.

La largada se había dado a las 7 hrs en el cruce de las avenidas Presidente Figueroa Alcorta y Dorrego, el mismo punto donde horas más tarde se cerraría el círculo de la prueba. Chumba llegó a la cita porteña como el hombre con la mejor marca personal del pelotón de élite, forjada en la Maratón de Ámsterdam de 2023, donde había corrido en 2 horas, 4 minutos y 37 segundos, y esa jerarquía se confirmó también sobre el circuito argentino.

Bethwel Kibet Chumba llegó primero a la meta tras recorrer la distancia completa en 2 horas, 8 minutos y 28 segundos (Jaime Olivos)

Lo escoltó de cerca el ruandés John Hakizimana, que cruzó apenas once segundos después, con 2 horas, 8 minutos y 39 segundos, mientras el también keniano Felix Kiptoo Kirwa completó el podio masculino con 2 horas, 10 minutos y 24 segundos.

Kenia dominó igualmente la definición femenina, donde tres de sus representantes ocuparon el podio internacional en bloque. Rebecca Kangogo Chesir llegó primera con 2 horas, 23 minutos y 36 segundos, un registro que quedó inscripto como nuevo récord del circuito de Buenos Aires.

La carrera avanzó junto al estadio Monumental y pasó por el Hipódromo de Palermo antes de bordear la zona del Obelisco (Maximiliano Luna)

La siguieron Rodah Jepkorir Tanui, con 2 horas, 24 minutos y 49 segundos, y Emmah Cheruto Ndiwa, con 2 horas, 26 minutos y 55 segundos. La etíope Sintayehu Lewetegn Hailemichael, que llegaba como la corredora con mejor antecedente del lote femenino gracias a las 2 horas, 22 minutos y 36 segundos que había corrido en Liubliana en 2022, no pudo sostener esa condición y se quedó sin lugar en el podio.

Entre los argentinos, la jornada tuvo nombre propio: Ignacio Erario se consagró campeón nacional al completar el recorrido en 2 horas, 16 minutos y 42 segundos, escoltado por Ignacio Reyes y Esteban Angulo, tercero en la clasificación local. El mejor sudamericano de la competencia fue el chileno Ricardo Rojas, que marcó 2 horas, 14 minutos y 47 segundos. En la rama femenina argentina, Chiara Mainetti se impuso con 2 horas, 38 minutos y 25 segundos, seguida por Anahí Castaño y Mercedes Piredda.

Rebecca Kangogo Chesir encabezó la carrera femenina y estableció una nueva mejor marca para los 42 kilómetros de Buenos Aires (Jaime Olivos)

El trazado, mientras tanto, ofició de recorrido turístico además de desafío deportivo: los corredores atravesaron espacios verdes, zonas céntricas y sectores emblemáticos de Buenos Aires, con vecinos y familias que acompañaron desde las veredas en una escena que se repite cada año sobre el mismo pulso de la ciudad.

El circuito llevó a los corredores desde Figueroa Alcorta y Dorrego hacia el norte, con paso por las inmediaciones del estadio Monumental, antes de bordear el Hipódromo de Palermo y el Rosedal. Luego atravesaron Recoleta y el centro porteño, con referencias como el Teatro Colón, el Obelisco, la Casa Rosada y el Cabildo, para seguir hacia La Boca y la Bombonera. El regreso incluyó Puerto Madero, la fuente de Las Nereidas, el Museo de los Inmigrantes y el Planetario, antes de volver a la meta en Palermo.

Ignacio Erario fue el argentino mejor ubicado en la prueba con 2 horas, 16 minutos y 42 segundos para completar el recorrido (Jaime Olivos)

La organización dispuso puestos de abastecimiento desde el kilómetro cinco, cada 2,5 kilómetros, con agua y bebida isotónica en alternancia, y sumó frutas en los kilómetros 20 y 30, justo en el tramo donde el cuerpo empieza a reclamar cada gramo de energía.

Antes de que sonara el disparo de largada, la ceremonia había incluido la interpretación del Himno Nacional Argentino a cargo de la Banda Patricios y el ingreso de los atletas de élite y los corredores con discapacidad a la manga de salida. El primer grupo en moverse fue el de los competidores con discapacidad, a las 6:57 hrs, seguido por las dos tandas de élite, a las 7 y a las 7:01 hrs.

Los corredores con discapacidad abrieron la jornada a las 6:57 hrs, las tandas de élite partieron a las 7 y a las 7:01 hrs durante la mañana (Jaime Olivos)

Del total de inscriptos, 10.615 fueron argentinos y 5.769 llegaron desde el exterior, una cifra que representó más de un tercio del padrón general. Brasil aportó la delegación extranjera más numerosa, con 2.769 corredores, seguida por Chile, con 499, y Colombia, con 468. También hubo representantes de Uruguay, Perú, México, Costa Rica, Estados Unidos, Paraguay y Ecuador, a los que se sumaron corredores de otras 53 naciones, entre ellas Alemania, China, Corea del Sur, España, Francia, Italia, Japón y Sudáfrica.

La prueba, que cuenta con el sello World Athletics Label, cerrará su jornada competitiva a las 13, cuando vence el plazo oficial para completar el recorrido. La ceremonia de premiación se realizó cerca de las 10 de la mañana, menos de una hora después de que Chumba cruzara primero la línea de meta.