La represalia rusa por los embates ucranianos contra su industria petrolera y su red de comercio minorista en línea alcanzó este 10 de septiembre un complejo agroindustrial en Dnipro (donde murieron dos personas) y una estación de gasolina en Kiev, además de bombardear la estratégica ciudad de Pavlohrad, nodo ferroviario y logístico de una zona minera de carbón.