El Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado este jueves que cuatro ciudadanos españoles figuran entre los más de 1.000 desaparecidos tras la riada que golpeó el norte del país. El desbordamiento afectó a primera hora del miércoles a varias localidades cercanas a la frontera con el Tíbet (China). La emergencia dejó al menos 160 muertos y provocó graves daños en carreteras, puentes, asentamientos e infraestructuras.
Del total de desaparecidos, hay tanto extranjeros, con muchos turistas, como nepalíes. Entre los extranjeros que se buscan se contabilizan 133 indios, 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos, 24 canadienses, 19 malasios, siete ucranianos, seis singapurenses, seis sudafricanos, cinco japoneses, cinco neozelandeses, cuatro alemanes, tres franceses, dos irlandeses, dos neerlandeses, dos rusos y los cuatro españoles. La lista incluye además a un ciudadano de Bielorrusia, uno de Finlandia, uno de Hungría, uno de Israel, uno de Lituania, uno de Portugal y uno de Filipinas.
Las autoridades investigan el origen de la riada
La repentina riada llegó alrededor de las 9:15 hora local (5:30 hora española) al río Bhote Koshi desde el lado tibetano. El agua golpeó con especial fuerza las zonas de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según ha informado Efe de fuentes oficiales.

