
Omar Reyes Colmenares, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), reveló que, desde octubre de 2024, dicha institución ha bloqueado 24 mil 622 cuentas, de las que 31.9 por ciento estaban vinculadas con el crimen organizado.
Durante la conferencia mañanera del 27 de agosto, celebrada en Palacio Nacional, el funcionario explicó que en el mismo periodo, la dependencia a cargo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) añadió a dos mil 395 sujetos a su lista de personas bloqueadas.
“Con estas acciones, se debilita la estructura económica de las organizaciones criminales, se impide el uso del sistema financiero para actividades ilícitas y se fortalece la coordinación institucional e interinstitucional”, dijo Reyes Colmenares frente a la presidenta, Claudia Sheinbaum.
CDMX, la entidad con el mayor número de cuentas bloqueadas
De acuerdo con el titular de la UIF, la Ciudad de México es la entidad con mayor número de cuentas bloqueadas, con dos mil 300; después Jalisco, con mil 185; Nuevo León, con 955; Sinaloa, con 723, y Baja California, con 356.
Además, como parte de la estrategia contra la extorsión, informó, la Unidad ha congelado mil 443 cuentas que son parte de investigaciones por la comisión de dicho delito.
Reyes Colmenares también detalló que para llevar tales estrategias, la UIF trabaja en conjunto con la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad, la Fiscalía General de la República, entre otras instituciones.
UIF colabora con instituciones internacionales
Cabe señalar que la UIF también colabora con entidades internacionales, como la Red de Control de Delitos Financieros estadounidense (FinCEN, por sus siglas en inglés), el Grupo Egmont de Inteligencia Financiera, la Oficina de Control de Activos Financieros (OFAC, por sus siglas en inglés) y las embajadas del mundo en México.

La colaboración internacional, según Reyes Colmenares, es particularmente importante para los casos de lavado de dinero, un delito que recurrentemente es de carácter internacional, cuya comisión puede implicar la movilidad de activos de un país a otro.
Al ser cuestionado sobre si la Unidad cuenta con estrategias para revisar los activos que no pasan por la cuentas bancarias, como en el caso de las criptomonedas, Omar Reyes aseguró que trabajan en conjunto con otras entidades para analizar este tipo de activos´.
Critican modelo para congelar cuentas
José Mario de la Garza Marroquín, abogado y activista, cuestionó que la UIF, de poco más de 24 mil cuentas congeladas, solo el 31.9 por ciento corresponda al crimen organizado, y consideró que el problema es el modelo que las autoridades han construido para perseguir el dinero del crimen.
“El problema no es que el Estado persiga el dinero del crimen. Tiene que hacerlo y hacerlo rápido. El problema es el modelo que hemos construido: una autoridad administrativa puede congelar primero, con un estándar probatorio bajo, escuchar después al afectado y hoy enfrenta, además, muchos menos obstáculos para que un juez revierta cautelarmente esa decisión. En materia financiera eso es brutal: una empresa puede quebrar, una familia quedarse sin recursos y un profesionista perder todo antes de que llegue una sentencia que le dé la razón”, publicó en su cuenta de X.

Desde el punto de vista de De la Garza, las 24 mil 622 cuentas bloqueadas no solo son sinónimo de eficacia gubernamental, pues también es reflejo del enorme poder que tiene la UIF sobre el patrimonio de las personas.
“Por eso 24,622 cuentas bloqueadas no son sólo una cifra de eficacia gubernamental. Son también la medida del enorme poder que hoy tiene la UIF sobre el patrimonio de las personas. Combatir al crimen exige autoridades fuertes, sí. Pero el Estado de derecho exige algo todavía más importante: mientras mayor sea el poder para destruir financieramente a alguien, mayor debe ser el control independiente sobre quien aprieta el botón”, agregó.
Luz y sombra con los datos de la UIF sobre el congelamiento de cuentas, pues, por un lado muestra eficacia, pero, por el otro, también exhibe el enorme poder que mantiene sobre los recursos de los ciudadanos.