
Diez semanas de pruebas, nervios, aprendizaje y mucha costura llegaron a su fin con una noche especialmente emocionante en Maestros de la Costura Celebrity 2. La segunda edición del concurso de RTVE enfrentó en su último duelo de este miércoles a Beatriz Luengo y Silvia Marty, dos de las concursantes que habían conseguido llegar hasta el final después de una temporada marcada por la evolución personal y creativa de sus protagonistas.
Finalmente, fue Beatriz Luengo quien logró hacerse con la victoria. La artista presentó ante el jurado una propuesta de alta costura que convenció por su acabado, su significado y la cuidada elaboración artesanal. Pero su triunfo tuvo un gesto todavía más especial: los 50.000 euros del premio no irán a su bolsillo, sino que serán destinados a ayudar a las víctimas de la DANA en Valencia. “Va todo para Oxfam para las víctimas de la DANA en Valencia”, anunció la ganadora tras conocer el veredicto.
Un vestido negro con un significado muy personal
El último desafío llevó a Beatriz Luengo y Silvia Marty a enfrentarse a una creación de inspiración internacional. Bajo el nombre de ‘UPA duelo’ y con Fendi como referencia, ambas tuvieron que confeccionar un vestido de gala capaz de demostrar todo lo aprendido durante su paso por el taller.
Luengo apostó por un espectacular diseño largo y negro, realizado en crepé de seda y guipur. La pieza incorporaba plumas, lazos y flores realizadas artesanalmente, además de una abertura lateral en la falda.

Pero detrás de aquella creación había mucho más que una elección estética. La cantante quiso convertir el vestido en una representación de su propia transformación durante el concurso. Después de atravesar una etapa marcada por las dudas y la inseguridad, encontró en sus compañeros el impulso necesario para recuperar la confianza.
El propio jurado destacó precisamente esa evolución. Lorenzo Caprile valoró la elección del tejido, las proporciones y la resolución de la cremallera, aunque apuntó que la falta de tiempo había impedido perfeccionar algunos detalles de la abertura.
María Fernández Miranda, por su parte, encontró en la propuesta ecos del denominado “vestido de la venganza” de Lady Di y destacó la capacidad de Beatriz para trasladar su proceso personal a la confección. Las flores de guipur realizadas a mano adquirieron así un significado especial dentro de la pieza. La encargada de lucir la creación sobre la pasarela fue la modelo internacional Blanca Soler, que protagonizó uno de los momentos más emotivos de la noche.

“¿Y si sí?”, el mantra que Beatriz deja a sus hijos
La ganadora quiso que su diseño tuviera también un mensaje destinado a sus hijos. Por eso bordó en una de sus etiquetas la frase “¿Y si sí?”, una expresión que se ha convertido en su particular lema y que pretende transmitirles la importancia de perseguir aquello que desean, incluso cuando parece difícil de conseguir.
Su paso por el concurso también le ha servido para realizar un ejercicio de introspección. La artista reconoció que llegó a sentirse atrapada por sus propias inseguridades y que aprender a aceptar aquello que no podía controlar le permitió disfrutar mucho más de la experiencia. “Me voy de este programa sabiendo un poquito más de costura, pero también sintiéndome más libre”, explicó.
La final, además, consiguió situarse como líder de su franja de emisión, con una media de 521.000 espectadores y un 9,4% de cuota de pantalla. La segunda edición del concurso cerró así su recorrido manteniendo el interés de la audiencia y con una ganadora que ha convertido su premio en una oportunidad para ayudar a quienes todavía sufren las consecuencias de la tragedia.