
Brandi Glanville anunció que le extirparán un “bulto fúngico” del rostro, luego de recibir una serie de diagnósticos médicos tras años de problemas faciales sin explicación.
La exintegrante de Real Housewives of Beverly Hills, de 53 años, compartió los detalles el martes a través de un video en Instagram.
“Finalmente estoy lista para contarles con qué he estado luchando en realidad y para empezar a compartir algunos de mis peores momentos antes de finalmente conseguir un diagnóstico”, escribió en la publicación.
La actriz detalló el listado completo de condiciones que enfrenta. “He sido diagnosticada con Klebsiella y Enterobacter ESBL altamente resistentes con biofilm, Coccidioidomicosis (fiebre del Valle), dermatitis por Demodex y Mononucleosis”, continuó en su publicación.
La producción de biofilm en bacterias Klebsiella y Enterobacter productoras de ESBL puede contribuir a la resistencia a los antibióticos y dificultar el tratamiento de infecciones bacterianas.

La Coccidioidomicosis, conocida como fiebre del Valle de San Joaquín, es una infección pulmonar causada por el hongo Coccidioides que se encuentra en la tierra en distintas zonas de Estados Unidos.
Por su parte, la dermatitis por Demodex es provocada por un ácaro facial que habita en los folículos pilosos.
La afección puede causar picazón e irritación en la piel cuando los ácaros se multiplican con rapidez en personas inmunocomprometidas.
La mononucleosis, en tanto, es una enfermedad infecciosa que se transmite por fluidos corporales y puede provocar fatiga, fiebre, dolor de garganta, sarpullido e inflamación de los ganglios linfáticos.
Glanville explicó que la lista de intervenciones médicas no se limita a la extracción del bulto fúngico.

“También tengo un bulto fúngico en la cara que necesita ser extirpado. Tengo que sacarme los metales de un trabajo dental viejo de la boca, mis implantes mamarios tienen que salir, y me esperan entre 4 y 6 meses de tratamiento diario por vía intravenosa”, señaló.
La estrella de Bravo admitió que el proceso ha sido complicado. “El tratamiento NO ha sido fácil” y hasta el momento ha visto “muy poca mejora”, relató.
“Todavía tengo un par de cirugías por delante y meses de tratamiento por recorrer”, agregó.
El costo económico también forma parte del relato. Glanville reveló que el tratamiento le cuesta entre 3.300 y 6.000 dólares mensuales, incluso con seguro médico.
“No puedo trabajar en este momento, aparte de mi pódcast, y honestamente no sé cómo voy a hacer esto mental o financieramente”, expresó.

“Solo quiero que esta mierda salga de mi cuerpo. Quiero recuperar mi salud. Quiero recuperar mi vida. Quiero sentirme como yo otra vez”, afirmó la conductora del pódcast Brandi Glanville Unfiltered.
Sobre las imágenes que compartió, que muestran un bulto duro en un lado de su rostro y desfiguración facial, pidió comprensión a sus seguidores.
“Estoy compartiendo algunos momentos realmente malos y sé que no me veo bien en estos videos. Honestamente, no me importa. Me siento terrible y así es como se ve estar enferma para mí en este momento. Así que por favor sean amables en los comentarios. Ya estoy luchando suficiente”, escribió.
El crudo relato de Brandi Glanville
El recorrido de Brandi Glanville con estos problemas de salud se remonta a julio de 2023. En ese momento, sospechó que podían estar vinculados con algo que comió durante la grabación de Real Housewives Ultimate Girls Trip en Marruecos.
Posteriormente, la actriz aseguró que podía ver y sentir lo que describió como un “parásito” que se movía en su rostro, con una sensación similar a “pequeñas burbujas que estallan” sobre la piel.

En febrero, durante una participación en un pódcast, contó que había consultado a 21 médicos y gastado 200.000 dólares antes de que se identificara un implante mamario de silicona roto de 18 años como posible causa de sus problemas de salud.
En junio, la conductora recibió un nuevo diagnóstico: un tumor benigno en un ganglio linfático del rostro, hallazgo que, según explicó en su pódcast, podría explicar la acumulación de líquido en su cara.
En ese momento relató que varios médicos habían restado importancia a su condición. “Todos los médicos a los que se lo mostré me decían: ‘Eso es solo tejido cicatricial’”, señaló.
Previamente, había sido sometida a infusiones intravenosas diarias de 18 horas, lo que le dificultaba dormir, comer y participar en actividades cotidianas.
Su equipo médico también detectó, mediante una ecografía, “algo vivo” que se movía en su rostro, según relató en ese momento la propia conductora.




