Una docente de 50 años murió tras sufrir un shock en la localidad brasileña de Ceilândia, luego de someterse a un tratamiento estético contra la caída del cabello en un salón de belleza.
El dramático episodio ocurrió el sábado pasado, cuando Lidiane Gomes recibió una inyección de un supuesto complejo vitamínico en los glúteos y, horas después, comenzó a sentirse mal.
Según contó su marido, Valdeci Alves, Lidiane comenzó a toser y a sentirse mal después del procedimiento, que le provocó una reacción alérgica grave.
“Parecía que la había pillado una tormenta, porque estaba muy mojada, sudaba mucho y le faltaba el aire”, afirmó al sitio g1. La mujer “ya tenía dificultad para hablar”, precisó al Correio Braziliense.
Ante la gravedad del cuadro, la trasladó a un centro médico, donde los médicos intentaron reanimarla y la intubaron. Sin embargo, la mujer sufrió siete paros cardíacos y no logró sobrevivir.

La responsable del salón se presentó ante la Policía y se negó a declarar
La persona a cargo del salón de belleza se presentó en la comisaría , pero se negó a declarar. Ante la familia de la víctima, se identificó como biomédica.
La Policía secuestró los frascos del producto utilizado para analizarlos y aguarda los resultados de los peritajes del Instituto Médico Legal (IML) y del Instituto de Criminalística para determinar la causa exacta de la muerte.
Entre los productos incautados se encontraban nicotinamida, ácido hialurónico, colágeno de placenta de oveja, niacinamida con péptidos y GHK-Cu. Los investiggadores aún buscan esclarecer con exactitud qué sustancia se le aplicó al docente.
El caso fue caratulado como homicidio culposo y ejercicio irregular de la medicina.
Valdeci afirmó desconocer que Lidiane se iba a someter al procedimiento y que ella no solía frecuentar ese salón en particular. “No tenía ningún problema de salud, solo bronquitis asmática desde la infancia. No tomaba ningún medicamento con regularidad. La caída del cabello también era normal, nada excesivo. Todo lo contrario, tenía mucho pelo”, declaró.
“Quiero justicia. Fue homicidio, incluso si fue homicidio involuntario, incluso si no tenía intención de matar, fue imprudente. No preguntó si mi esposa padecía alguna enfermedad, no le hizo ninguna prueba de alergia”, declaró Valdeci.
Lidiane deja una hija de 26 años, médica. “La pregunta que nos atormenta es: ¿por qué aceptó tomarlo? Estaba tan ilusionada con la profesión de nuestra hija, y al final le dieron este medicamento que le costó la vida a mi esposa", se lamentó.
El salón no tenía habilitación sanitaria ni permiso para actividades de salud
La Secretaría de Salud confirmó que el salón de belleza no contaba con licencia sanitaria ni estaba registrado.
Además, el inmueble figuraba como de uso exclusivamente residencial y no tenía autorización para realizar actividades comerciales vinculadas a la salud o la estética.


