Bronca en el Monumental: forcejeos y cánticos contra jugadores tras adiós en Copa Sudamericana
El fútbol tiene momentos donde la pasión se desborda y el desencanto se vuelve carne. La noche del 27 de agosto de 2026 quedará marcada como un punto de quiebre absoluto en la historia reciente de River Plate. La eliminación en octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe no

El fútbol tiene momentos donde la pasión se desborda y el desencanto se vuelve carne. La noche del 27 de agosto de 2026 quedará marcada como un punto de quiebre absoluto en la historia reciente de River Plate. La eliminación en octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe no fue una derrota más; fue el detonante que transformó el aliento incondicional en una protesta feroz dentro del mismísimo corazón de Núñez.
A lo largo de los 90 minutos, las tribunas empujaron con el alma. Incluso, tras el empate de la visita, hubo un conmovedor aplauso de aliento para el juvenil arquero Santiago Beltrán antes y después de desviar el último penal de la tanda. Sin embargo, al consumarse la caída, la atmósfera se transformó radicalmente. Los silbidos al despedir al equipo fueron solo el preludio de lo que estaba por desatarse en el emblemático hall del estadio.
EL HALL DEL DESAHOGO Y LA TENSIÓN
Ese sector neurálgico del club, que la dirigencia liderada por Stefano Di Carlo definió días atrás como "el lugar de la política", se convirtió en un hervidero humano. Socios y fanáticos se agolparon allí para descargar una frustración acumulada tras semanas de golpes deportivos. La tensión no tardó en escalar: se registraron forcejeos y empujones entre los hinchas y el personal de seguridad, e incluso se reportó un fuerte entredicho con un directivo de la institución que se encontraba en el lugar.
El grito de "que se vayan todos" volvió a retumbar con fuerza. El principal apuntado fue el director técnico Eduardo Coudet, cuyo ciclo al frente del equipo quedó sentenciado. Aquel "Chacho" que alguna vez fue ovacionado como jugador con la camiseta de la Banda, hoy se retiró en silencio, sin dar conferencia de prensa, bajo el clamor de un unísono "andate Chacho".
En medio de la tormenta, la multitud recurrió a la nostalgia y coreó un viejo anhelo: "cantemos todos para que vuelva Ramón", invocando la figura de Ramón Díaz, hoy sin trabajo, para que asuma el timón del barco a la deriva.
UN PLANTEL CUESTIONADO EN UNA CRISIS HISTÓRICA
La bronca de la gente no se detuvo en el cuerpo técnico. Los hinchas apuntaron con dureza contra los jugadores, recordándoles la enorme exigencia de vestir esa camiseta. Los cánticos de "la camiseta de River se tiene que transpirar" y "no hay que pensar en qué boliche ir a bailar" dejaron en evidencia un reclamo profundo sobre la actitud y el compromiso del plantel profesional.
Este doloroso desenlace corona un inicio de segundo semestre para el olvido. La eliminación internacional se suma a la reciente y sorpresiva caída en la Copa Argentina ante Aldosivi. Además, el equipo arrastra seis derrotas consecutivas por torneos de AFA, la peor racha en la era profesional de la institución, complicando severamente sus chances de clasificar a la Copa Libertadores del próximo año. Con la inminente salida de Coudet, River cierra una de sus páginas más oscuras en busca de una reconstrucción urgente.



