
Cai Runguo llegó a Ecuador en febrero de 2007, cuando Rafael Correa acababa de asumir la Presidencia y China todavía no se había convertido en uno de los principales financistas del país. Cuatro años después, al terminar su misión diplomática, Beijing ya ocupaba un lugar decisivo en la economía ecuatoriana y sus empresas estatales participaban en varios de los proyectos de infraestructura más importantes del correísmo.
El exembajador volvió a ocupar la atención pública el 28 de agosto de 2026, cuando un tribunal de la Corte Nacional de Justicia lo condenó, en primera instancia, a cinco años de prisión como autor directo del delito de cohecho en el caso Sinohydro. El proceso investigó un esquema de sobornos relacionado con la adjudicación y el financiamiento de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Nacido en julio de 1950, Cai estudió español en el Instituto de Lenguas Extranjeras de Pekín, actualmente Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín. Después de concluir estudios de posgrado, ingresó en 1986 al Ministerio de Relaciones Exteriores de China. Antes de ser enviado a Quito fue consejero de la Embajada china en Estados Unidos.
Durante su gestión en Ecuador desarrolló relaciones directas con Correa, con el entonces vicepresidente Lenín Moreno y con funcionarios responsables de los sectores estratégicos. Además de sus actividades diplomáticas, promovió créditos, inversiones y contratos para empresas estatales chinas.
Su intervención más relevante estuvo vinculada con Coca Codo Sinclair, presentada por el correísmo como la principal obra de la transformación energética del país. Las negociaciones con Sinohydro y el Eximbank de China atravesaron dificultades debido a las condiciones del financiamiento.

Moreno relató públicamente que Cai lo visitó para asegurarle que el banco chino podía formular una propuesta compatible con las exigencias ecuatorianas. El entonces vicepresidente transmitió esa información a Correa e insistió en reanudar las conversaciones. Finalmente, Ecuador obtuvo un crédito de aproximadamente USD 1.682 millones para financiar una obra cuyo contrato alcanzó cerca de USD 1.979 millones.
La actuación de Cai fue reconocida por las autoridades ecuatorianas. El 1 de diciembre de 2010, Correa le impuso en el Palacio de Carondelet la Orden Nacional Honorato Vásquez por su contribución a proyectos considerados estratégicos y sociales. La Asamblea Nacional, presidida entonces por Fernando Cordero, también lo condecoró por facilitar el acercamiento con autoridades y empresarios chinos.
Después de abandonar la Embajada en enero de 2011, Cai no se desvinculó de Ecuador ni del proyecto hidroeléctrico. Según los testimonios incorporados al proceso judicial, primero fue asesor de Sinohydro y posteriormente asumió como representante legal de la compañía estatal china en el país.
Esa transición se convirtió en uno de los elementos centrales de la acusación. El diplomático que había participado en los acercamientos políticos y financieros para Coca Codo Sinclair pasó a representar a la empresa beneficiaria del contrato.

Su nombre apareció inicialmente en el caso Sobornos 2012-2016. Fue procesado y se ordenó su prisión preventiva por incumplir medidas cautelares, pero no estuvo entre las personas finalmente condenadas en ese expediente.
La investigación que definió su situación judicial surgió de los denominados INA Papers y posteriormente fue identificada como caso Sinohydro. La Fiscalía sostuvo que la empresa china pagó aproximadamente USD 76,1 millones en sobornos, equivalentes al 4 % del valor del contrato de Coca Codo Sinclair.
Los recursos habrían circulado entre 2009 y 2018 mediante contratos de consultoría sin respaldo material, compañías interpuestas y cuentas bancarias en varios países. La acusación atribuyó a Cai la facilitación de contactos, su intervención en las negociaciones y su posterior participación en la estructura de pagos como representante de Sinohydro. Durante el juicio se mencionaron operaciones por más de USD 121.000 relacionadas con el exembajador.
La Fiscalía ecuatoriana envió desde 2019 al menos diez solicitudes de asistencia penal a China para obtener información bancaria, corporativa y testimonial, pero no recibió las respuestas requeridas. El Gobierno chino tampoco ha emitido públicamente una explicación sobre las acusaciones contra su antiguo representante.

Cai dejó de aparecer públicamente en Ecuador alrededor de 2016. Distintas investigaciones periodísticas señalan que regresó a China, aunque no existe confirmación oficial sobre su residencia. En diciembre de 2025 fue llamado a juicio y se ordenó gestionar una notificación roja de Interpol para localizarlo.
La sentencia de agosto de 2026 también estableció su inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos y reparaciones económicas. El fallo todavía puede ser apelado y no está ejecutoriado. Su eventual encarcelamiento dependerá de que sea localizado y entregado a Ecuador, una posibilidad incierta ante la falta de cooperación de Beijing.
Dieciséis años después de haber sido homenajeado en Carondelet por su contribución al desarrollo del país, Cai Runguo fue condenado por la trama de corrupción vinculada al mismo proyecto que ayudó a impulsar.