
La prueba que nació en 1966 y transformó el automovilismo peruano en una tradición nacional vuelve a las carreteras del país con una edición cargada de simbolismo. Caminos del Inca 2026 disputará su 54ª versión entre el 7 y el 18 de octubre, con un recorrido que atravesará Lima, Junín, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Cusco, Puno y Arequipa.
La organización ya registró más de 80 inscripciones tras el primer cierre y aguarda nuevas adhesiones antes del segundo plazo, fijado para el lunes 28 de septiembre. Seis etapas, ocho regiones y seis décadas de historia convergen en una edición que el automovilismo peruano espera con particular atención.
Seis décadas desde la primera bandera de largada

El año 1966 marcó el punto de partida de una historia que, con el paso del tiempo, se convirtió en el evento motor más convocante del Perú. En aquella primera edición tomaron la salida 53 duplas de piloto y copiloto, y la victoria fue para Henry Bradley y César Vidaurre, quienes grabaron sus nombres en la página inaugural de una competencia que hoy llega a su 54ª realización.
Eduardo Espino, presidente del Automóvil Club Peruano, subrayó el peso que tiene la prueba dentro del calendario deportivo nacional. “Caminos del Inca es la competencia automovilística más importante del Perú. Nació hace 60 años y se ha mantenido vigente durante todo este tiempo. Es la fiesta del automovilismo peruano, una carrera que mantiene a todo el país pendiente de los resultados, etapa tras etapa. Esta edición especial tendrá seis etapas, iniciando en Canta y finalizando, por cuarto año consecutivo, en Arequipa”, señaló el dirigente.
La continuidad de la competencia a lo largo de seis décadas no es un dato menor en el contexto del deporte peruano. Caminos del Inca sobrevivió cambios de época, transformaciones tecnológicas en los vehículos y variaciones en el mapa del automovilismo regional, y aun así conservó su lugar como referente indiscutido del motor en el país.
Una ruta de ocho regiones y seis etapas

El calendario oficial arrancará el miércoles 7 de octubre con las verificaciones técnicas y administrativas, jornada que también incluirá la partida ceremonial. El jueves 8 se disputará el Súper Prime, una instancia previa que anticipa el nivel competitivo de lo que vendrá. La carrera propiamente dicha comenzará el sábado 10 de octubre con la primera etapa, que unirá Canta con Huancayo, y cerrará el domingo 18 con el tramo final entre Puno y Arequipa, ciudad que recibe la llegada por cuarto año consecutivo.
Entre esos dos puntos, los participantes deberán enfrentar la geografía variada y exigente de ocho regiones peruanas, con altitudes, curvas y condiciones de ruta que pondrán a prueba tanto la preparación mecánica de los vehículos como la capacidad de lectura de pilotos y copilotos.
Christian Tasayco, director de Caminos del Inca, confirmó que los preparativos marchan dentro de los tiempos previstos. “Todo lo relacionado con la ruta y las coordinaciones marcha de la mejor manera. Tenemos un buen número de inscritos hasta el momento y esperamos que esta cifra aumente de cara al segundo cierre de inscripciones, programado para el 28 de septiembre. Hay mucha expectativa por la edición de este año”, afirmó.
El segundo y último plazo para anotarse vence el 28 de septiembre. Con más de 80 pilotos ya confirmados, la organización proyecta una grilla numerosa para una edición que, por su carácter aniversario, genera mayor expectativa que en años anteriores.
Seguridad en ruta, un llamado a los espectadores

La masividad de Caminos del Inca no se limita a los participantes directos. A lo largo de las ocho regiones que atraviesa la prueba, miles de aficionados se congregan en los bordes de la ruta para seguir el paso de los vehículos, lo que convierte a la competencia en un fenómeno que excede los límites del deporte y se instala como un acontecimiento de alcance popular.
Ante esa realidad, Tasayco aprovechó para dirigirse al público que acompañará la carrera en los distintos tramos. “Aprovecho para recomendar al público que respete los horarios de cierre de las rutas y, sobre todo, que siempre se ubique en lugares seguros. La seguridad de los espectadores es fundamental para que podamos disfrutar de esta gran fiesta del automovilismo”, advirtió el director de la prueba.
La recomendación apunta a prevenir incidentes que en otras ediciones han requerido la intervención de la organización para garantizar el normal desarrollo de las etapas. El respeto de los perímetros de seguridad y los horarios de cierre de vías son condiciones indispensables para que la competencia pueda desarrollarse sin contratiempos.
Con el segundo cierre de inscripciones a días de concretarse y el inicio de la carrera a poco más de un mes de distancia, Caminos del Inca 2026 avanza hacia una cita que reúne aniversario, tradición y competencia en las carreteras del Perú.



