La embarcación “First in Line” fue interceptada durante un operativo antidrogas en aguas del Caribe hondureño. (Foto: Fuerza Naval)

El cargamento de droga decomisado en una embarcación pesquera interceptada en el Caribe hondureño ya tiene una dimensión confirmada: el Ministerio Público contabilizó 1,661 kilos de cocaína, distribuidos en 30 paquetes que eran transportados dentro de 55 fardos.

La cifra fue establecida después de que las autoridades realizaran el pesaje y procesamiento del cargamento, como parte de las diligencias posteriores al operativo desarrollado a unas 135 millas náuticas al noroeste del departamento de Gracias a Dios. La operación permitió además la detención de cuatro ciudadanos hondureños, quienes ahora son objeto de investigación por su presunta vinculación con el traslado de la droga.

La embarcación involucrada fue identificada como “First in Line”, un barco de características pesqueras que fue asegurado mediante una operación conjunta en la que participaron efectivos de la Fuerza Naval de Honduras (FNH), la Fuerza Aérea de Honduras (FAH) y agentes de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN).

Los cuatro detenidos fueron identificados como Tatum Hyde, Gerson Javier Green Rodríguez, Bellie Noland Tatum Andrade y Lincoln Matthew Tatum Rivas. Las autoridades deberán establecer ahora cuál era la participación específica de cada uno dentro de la operación y determinar quién estaría detrás de la coordinación del traslado del cargamento.

La embarcación fue localizada en las cercanías de los bancos de pesca Rosalinda, una zona marítima ubicada frente al departamento de Gracias a Dios que concentra actividad pesquera, pero que también ha sido escenario de diferentes operaciones de interdicción contra el narcotráfico.

(El cargamento estaba distribuido en 30 paquetes contenidos en 55 fardos, según el Ministerio Público. (Foto: Fuerza Naval)

La distancia a la que se produjo el decomiso refleja la dimensión de los operativos que deben realizar las fuerzas de seguridad hondureñas para detectar embarcaciones sospechosas antes de que puedan acercarse a las costas nacionales. En este caso, el procedimiento ocurrió a unas 135 millas náuticas de Gracias a Dios.

La confirmación del peso cambia la dimensión del decomiso reportado inicialmente, cuando las autoridades informaron sobre la localización de 55 paquetes con una sustancia que sería sometida a análisis. El procedimiento posterior permitió determinar que se trataba de cocaína y establecer un peso total de 1,661 kilos.

La cantidad equivale a más de 1.6 toneladas de droga, convirtiendo el operativo en uno de los decomisos marítimos de mayor volumen registrados recientemente en aguas hondureñas. El hallazgo vuelve a poner el foco sobre las rutas utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes a través del Caribe.

La investigación también deberá establecer la procedencia exacta de la droga, el destino final del cargamento y las personas o estructuras que habrían financiado y coordinado el traslado. Estos elementos serán fundamentales para determinar si los cuatro detenidos tenían una participación directa en el transporte o cumplían otras funciones dentro de una organización.

El decomiso ocurrió a unas 135 millas náuticas al noroeste de Gracias a Dios, cerca de los bancos de pesca Rosalinda. (Foto: Fuerza Naval)

En una operación anterior relacionada con el narcotráfico marítimo, la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) informó que una lancha interceptada en aguas del Caribe hondureño procedía de Colombia y tenía como destino Estados Unidos.

Honduras ocupa una posición geográfica estratégica para las organizaciones que trasladan droga desde Sudamérica hacia Norteamérica, debido a su extensa costa caribeña y a la conexión marítima con diferentes puntos utilizados por las redes de narcotráfico.

Las zonas alejadas de la costa representan un desafío para las autoridades, debido a la amplitud del territorio marítimo que debe ser vigilado. Por ello, los operativos requieren coordinación entre diferentes cuerpos de seguridad, sistemas de vigilancia y aeronaves o embarcaciones capaces de desplazarse durante largos recorridos.

El decomiso de 1,661 kilos ocurre pocos días después de otra operación marítima en la que las autoridades hondureñas incautaron 899 kilos de cocaína en una pequeña lancha en las costas de Gracias a Dios.

Autoridades confirmaron el decomiso de 1,661 kilos de cocaína en la operación desarrollada cerca de Gracias a Dios.
(Foto: Fuerza Naval)

Con ambos procedimientos, el volumen de droga decomisado en estas dos operaciones marítimas asciende a 2,560 kilos, es decir, más de 2.5 toneladas de cocaína, en un periodo inferior a cinco días.

La sucesión de ambos operativos vuelve a colocar al Caribe hondureño en el centro de la lucha contra el narcotráfico. Las autoridades han intensificado las acciones de interdicción en una zona que, por sus características geográficas, puede ser utilizada para movilizar cargamentos hacia otros puntos del continente.

El primer decomiso y el más reciente tienen además como punto de referencia el departamento de Gracias a Dios, una de las zonas del país con mayor extensión territorial marítima y con una ubicación estratégica frente al Caribe.

Aunque la incautación representa un golpe al tráfico de cocaína, el Ministerio Público y los cuerpos de investigación deberán avanzar en las diligencias para establecer quiénes se encontraban detrás del traslado de los 1,661 kilos.

La investigación podría incluir el análisis de comunicaciones, movimientos de la embarcación, registros de navegación y cualquier otro indicio que permita reconstruir la ruta seguida por el barco “First in Line” antes de ser interceptado.

El Caribe hondureño ha sido escenario de dos grandes decomisos marítimos en menos de cinco días, con más de 2.5 toneladas de cocaína incautadas. (Foto: Fuerza Naval)

También deberá determinarse si los cuatro hondureños detenidos actuaban por cuenta propia o si formaban parte de una estructura criminal dedicada al narcotráfico internacional. Para ello, las autoridades tendrán que establecer la relación entre los sospechosos, la embarcación y el cargamento.

El nuevo decomiso demuestra además la importancia de las operaciones coordinadas entre la Fuerza Naval, Fuerza Aérea y organismos de investigación criminal, debido a que el seguimiento de embarcaciones sospechosas puede requerir vigilancia desde diferentes puntos y durante largos desplazamientos.

Mientras las autoridades continúan con las diligencias, el dato confirmado de 1,661 kilos de cocaína convierte este caso en uno de los principales golpes recientes al narcotráfico en las aguas del Caribe hondureño y se suma a los 899 kilos incautados pocos días antes.

En menos de cinco días, los dos operativos marítimos representan más de 2.5 toneladas de cocaína decomisadas, una cifra que vuelve a evidenciar la magnitud de los cargamentos que intentan utilizar las rutas marítimas hondureñas como corredor hacia otros destinos de la región.