
Carlos Vargas, presentador reconocido de la televisión colombiana, compartió en una entrevista con el pódcast Sinceramente, Cris los episodios más difíciles de su vida vinculados a su orientación sexual, el rechazo inicial en su entorno familiar y la posterior reconciliación con su padre antes de su fallecimiento.
El comunicador recordó cómo enfrentó la discriminación y el dolor de la exclusión, y cómo logró sanar las heridas del pasado gracias a un proceso de diálogo y aceptación en su familia.
El propio presentador relató que desde niño percibió el rechazo por su aspecto y por mostrar actitudes consideradas afeminadas, lo que derivó en situaciones de acoso escolar y una lucha interna por pertenecer y ser aceptado. “A mí me rechazaban por ser afeminado, gordo... ¿Quién dijo que uno decide ser homosexual para que lo juzguen a machete y a puño? No, eso es mentira”, manifestó Vargas durante la entrevista.

Explicó cómo la respuesta de su entorno lo llevó a desarrollar estrategias de autodefensa, como el humor, para enfrentar la hostilidad de sus compañeros y suavizar el impacto de la discriminación.
En el ámbito familiar, la situación tampoco resultó sencilla. Vargas creció en un hogar con un padre de formación militar y una madre a la que describe como su principal apoyo. Al abordar el momento en que comunicó su orientación sexual a sus padres, rememoró: “Mi papá muy suave va diciendo: ‘Si usted va a ser así, se va de la casa’… Mi mamá me dijo: ‘Primero se va su papá antes que usted, porque usted no ha hecho nada malo’”. Ese respaldo materno fue decisivo para su permanencia en el hogar y para su proceso de aceptación personal.

La entrevista permitió que Vargas ampliara su relato sobre los años de ocultamiento, las inseguridades y el peso de la búsqueda de aprobación, no solo de sus padres, sino también de su entorno social y académico. “Yo buscaba en mi amabilidad y en mi forma de ser excesivamente amable, que cedía mi vida por los demás, con tal de que me aprobaran”, reconoció durante la conversación.
El proceso de reconciliación familiar, según relató el presentador, fue resultado de una madurez alcanzada con los años y de la transformación de las relaciones en su casa. Antes del fallecimiento de su padre, Vargas se permitió un gesto simbólico de humildad y gratitud. “Yo a mi papá me le arrodillé y le dije: ‘Papá, hasta el polvo de este apartamento es gracias a tu esfuerzo… mira lo feliz, lo completo y bendecido que soy gracias a ti y a mi mamá’”, recordó el periodista, quien describió cómo su padre rompió en llanto ante esas palabras.
Carlos Vargas le pidió perdón a Dios por ser gay
Durante la entrevista, Vargas abordó, además, el papel de la religión en su vida y cómo en su infancia llegó a suplicar a Dios que lo aceptara tal como era, con la esperanza de evitar el rechazo de sus padres.
“A los 7 años yo me acuerdo que estaba en la habitación arrodillado en mi cama preocupado por mi condición sexual y por la ventana yo le decía: ‘Diosito, yo le prometo que yo no voy a tener a nadie en mi vida para que mis papás a mí me quieran, me acepten, a mí solo me interesa ser famoso’”, recordó.

Al momento de recordar los últimos años junto a su padre, Vargas describió las dificultades de cuidar a un familiar enfermo y el desgaste emocional que conlleva ese rol. Reconoció los sacrificios realizados por sus padres para su formación profesional y la importancia de la constancia de su madre para que él y su hermana terminaran sus estudios. “Estuve con mi papá en los últimos días, pero me cuestiono porque uno siente que eso desgasta un montón, pero el aliviado se desgasta al lado del enfermo”, confesó el presentador.
Tras la muerte de su padre, Vargas atravesó una etapa compleja marcada por el duelo y la reflexión sobre la culpa y el perdón. El comunicador enfatizó que el proceso de duelo no implica superar la ausencia, sino acostumbrarse a ella y aprender a convivir con los recuerdos y las emociones asociadas.