Carmen Barbieri fue una de las invitadas de la reciente emisión de PH: Podemos Hablar (Telefe) y protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche al contar una historia personal que arrancó como una salida de boliche y derivó en algo mucho más complicado. La capocómica admitió que el recuerdo todavía la altera: “Te lo cuento y me transpiro”, dijo.
La actriz explicó que, tras una salida nocturna, el grupo recibió una invitación de un conocido, no un amigo íntimo, para continuar la noche en su casa. “Fuimos al boliche, qué sé yo, después del boliche: ‘Vamos todos a la casa de Federico’. Federico de apellido”, relató Barbieri ante Andy Kusnetzoff y los otros participantes del programa. Aclaró que su hijo no estaba presente y que ella se encontraba soltera en ese entonces.
El anfitrión los hizo pasar a su departamento, que la actriz describió como “maravilloso”, y luego desapareció sin dar explicaciones. “Nos sentamos. ‘Ahora vengo’, dijo. Éramos como cuatro o cinco personas. Todos amigos los que estábamos sentados. No venía, no venía”, recordó. Cuando el grupo decidió irse, la sorpresa fue mayor: “Yo voy a la puerta, puerta cerrada con llave. Él nos hizo entrar, cerró con llave y se fue con la llave”, contó.

Luego de varios llamados sin respuesta, Federico reapareció y trajo malas noticias. “Tengo un problema, pero ya lo voy a solucionar”, les anunció, mientras desde otra habitación llegaba una voz masculina: “¡Te voy a matar!”. Barbieri explicó que se trataba de su pareja. “¡Ay, sacá a esta gente de acá! ¡Quiero dormir, mañana trabajo!”, reprodujo la conductora de Mañanísima (El Trece), imitando los gritos que escuchaban desde adentro.
Lejos de liberarlos, Federico retuvo la llave. “Le digo: ‘Bueno, nos vamos’. ‘No, la llave la tengo yo. De acá no se va nadie’”, citó la actriz. El balcón, una terraza alta, tampoco era una opción. “Le digo: ‘¿Y ahora cómo nos vamos? Por el balcón no nos podemos escapar’”, recordó. La situación siguió escalando hasta que Federico y su pareja terminaron a las trompadas dentro del departamento, con el grupo de Barbieri atrapado en el medio.
La única salida fue llamar a la policía. “Llamaron a la policía, vino la policía, la policía tiró la puerta abajo y nos fuimos”, contó Barbieri. La actriz cerró el relato con una advertencia y una reflexión sobre los riesgos de aceptar invitaciones de personas poco conocidas. “Pero viste que el tema es dónde vas, a qué casa vas, si no es conocido. Tenemos que ir a los lugares donde no conocemos nunca”, señaló.
“Por suerte nadie mató a nadie, porque se podrían haber matado. Y yo estaba ahí con todos mis amigos sin comerla, sin beberla, porque no nos conocíamos tanto para ir a tomar un café o una copa a la casa de Federico”, concluyó.
En la misma emisión, Barbieri también habló sobre su relación con Jorge Pórcel y la forma en que el actor fue retratado en la serie biográfica de Moria Casán. Kusnetzoff abrió el tema: “Justo terminé la serie de Moria. A Porcel lo dejan como parado, como toquetón, por decirlo de alguna manera. Y vos fuiste pareja”.
La conductora confirmó que estuvo cuatro años junto a Pórcel, dos de noviazgo y dos conviviendo, y dijo que los testimonios que circularon sobre él la tomaron por sorpresa. “Yo me vengo a enterar por toda esta gente que cuenta, habla mal de Porcel. Yo nunca escuché ni siquiera un escándalo o algo que una mujer le hiciera en el teatro, en camarines”, afirmó. Y aclaró: “No lo estoy defendiendo, pero tampoco me gusta que lo tachen de...” sin terminar la frase.
Uno de los presentes en el estudio puso en contexto la época: “En ese momento no se le habilitaba a la mujer a poder quejarse por...”. Barbieri no esquivó la respuesta. “Se podía quejar, pero se quedaba sin laburo”, respondió. “Algunas sí, otras no”, cerró.




