
La presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, ha reflexionado sobre el legado que deja el casi siglo y medio de existencia del PSOE a las nuevas generaciones que se enfrentan a las "nuevas formas de autoritarismo" que han llegado en un momento como el actual de grandes transformaciones, en el que están en riesgo los derechos que permiten a los ciudadanos vivir mejor.
La exvicepresidenta del Gobierno, que ha participado este jueves en Mérida en el tradicional acto que marca el inicio del curso político en Extremadura, junto al secretario regional del PSOE, Álvaro Sánchez Cotrina, y el alcalde de la ciudad, Antonio Rodríguez Osuna, ha parafraseado a Stendhal para señalar que vivimos un momento en que "la historia nos va a contemplar a todos".
"Tenemos un problema de frivolidad, de superficialidad, de inmadurez, de ignorancia, donde cualquier cosa vale, pero ponemos en riesgo cosas muy importantes", ha señalado Calvo, para referirse a un momento como el actual, sobre el que ha advertido que "el mundo no ha vivido nunca una transformación tan grande como la que está viviendo sin haber tenido convulsiones".
Ante ello, ha subrayado que los demócratas progresistas tienen la "obligación" de tener claro "este legado y de defenderlo", porque "la historia de la humanidad ha sido la historia de intentar salir del autoritarismo".
Asimismo, ha señalado que "lo que está en juego en este mundo que está cambiando es si van a volver a decidir minorías con el poder económico, esto que llamamos los grandes cambios tecnológicos, o si el poder soberano se queda para que la democracia siga avanzando".
Calvo ha advertido a los jóvenes, que son los "herederos" de este legado, que se van a "tener que enfrentar a un mercado y un capitalismo desbocado, enloquecido, que todo lo compra, que todo lo vende y que todo lo reduce a mercancía", en el que se tienen que levantar los socialistas "equilibrando un modelo económico para ponerle la ética de la dignidad de la vida".
En este punto, la exvicepresidenta del Gobierno ha advertido que "el procedimiento del fascismo es siempre el mismo: anulo la historia para que tu mente se quede en blanco y sobre ella siembro lo que a mí me conviene sembrar", de ahí la proliferación de las "mentiras" y que se esté "aceptando la emoción y el deseo por encima de la razón".
"Necesitamos seguir siendo seres racionales que identifican los hechos y la verdad, la lógica y la coherencia de las cosas", ha reclamado, frente a un "neofascismo" que lleva a la gente "directamente a la emoción porque ahí no se puede discutir, cada quien tiene la suya".
PONER BRIDAS A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
Carmen Calvo se ha dirigido expresamente a los jóvenes, que tienen ante sí el reto de "poner un cascabel a un gato complicado", en referencia a las nuevas tecnologías que se nos ha dicho que son "necesarias, imprescindibles, obligatorias" y que "van a la velocidad del rayo", pero que quienes "lidien en la vida pública y en la vida política" van a tener que "empezar a ponerle bridas a esto que algunos le llaman progreso y que para algunos no es progreso sino condena".
"Alguno llegará a Marte megarico, pero 2.000 millones de seres humanos se van a morir de hambre, de enfermedades y sin agua potable", ha apuntado Calvo, para advertir a los jóvenes que han de tener la "finura de saber dónde lo nuevo nos ha ayudado y dónde lo nuevo es una trampa para más de lo mismo de toda la vida".
Y en este punto ha defendido las ideas socialistas pese a las dificultades. Los valores de un partido que pronto va a cumplir 150 años en este país, al que le importan los demás y que sabe que "a veces toca sembrar en un desierto, a veces toca insistir en lo que mucha gente puede no entender", pero "hay que quedarse", ha reclamado a los socialistas presentes, porque "ese es el día en el que medimos lo valientes" que son y que forman parte de "este lado de la luz y de la historia".
"Hace falta ser valientes, hace falta tener fortaleza, hace falta ser inteligente, y en algunos casos casi heroico, pero nosotros somos los portadores de este legado aquí y en muchos rincones del mundo, y a veces tengo la sensación de que hay mayorías silenciosas que ven los espectáculos que en el mundo dan algunos líderes y que sabrán perfectamente también cuál es su lugar", ha señalado.
Por último, ha reclamado que no se puede "seguir cediendo a la ignorancia, a la frivolidad, al postureo, a la falta de sustancia" cuando lo que está en juego es "la vida, la vivienda, los salarios, las universidades, los hospitales, las escuelas". "Lo que nos jugamos importa mucho porque son los derechos para vivir mejor", ha sentenciado.


