Una de las escenas más comunes del invierno es la aparición de manchas de humedad en las paredes y el techo del hogar. Si bien muchas personas intentan resolver el problema pintando la zona afectada, la bioarquitecta Carmen Vázquez explicó que este método no siempre sirve.

Según señaló la especialista, antes de tomar cualquier medida, el primer paso consiste en realizar un diagnóstico de la zona. Esto se debe a que no todas las manchas se originan de la misma manera y, dependiendo del caso, pueden necesitarse distintos tratamientos para solucionarlas.

En general, existen tres tipos principales de humedad: por capilaridad, por filtración y por condensación. Para identificar de cuál se trata, es fundamental observar en qué parte de la pared aparece la mancha y cuáles son sus características.

La humedad por capilaridad es uno de los motivos más comunes de manchas en la pared. (Imagen ilustrativa generada con IA)
La humedad por capilaridad es uno de los motivos más comunes de manchas en la pared. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Cuáles son los 3 tipos de humedad que pueden aparecer en las paredes

En primer lugar, la humedad por capilaridad se produce cuando el agua presente en el suelo asciende a través de los materiales porosos de la vivienda. Estas manchas suelen aparecer en la parte inferior de las paredes, cerca de los zócalos, y pueden provocar desprendimientos de pintura, deterioro del revoque y depósitos de sales.

Por otro lado, la humedad por filtración aparece cuando el agua ingresa desde el exterior o debido a una pérdida interna. Puede generarse por una cañería dañada, una grieta, una mala impermeabilización o una falla en el techo. En estos casos, las manchas suelen estar localizadas y aumentar después de una lluvia.

La humedad por condensación, por último, se genera cuando el vapor de agua del ambiente entra en contacto con superficies frías. En líneas generales, suele aparecer en cocinas, baños, dormitorios y espacios poco ventilados. Además, puede estar acompañada por gotas en las ventanas, olor a encierro y pequeños puntos de moho.

Cómo solucionar cada tipo de humedad en las paredes

Si se trata de humedad por capilaridad, primero hay que impedir que el agua ascienda desde el suelo mediante barreras impermeables o tratamientos específicos. Luego de que la pared se seque, se puede retirar el material deteriorado, revocar y pintar.

En caso de tener humedad por filtración, hay que localizar por dónde ingresa el agua. Dependiendo de la situación, puede ser necesario arreglar una cañería, sellar una grieta o impermeabilizar el techo. Una vez resuelta la pérdida, es conveniente reparar la pared y volver a pintarla.

En caso de tener humedad por filtración, es conveniente resolver ese problema antes de tapar la mancha. (Imagen ilustrativa generada con IA)
En caso de tener humedad por filtración, es conveniente resolver ese problema antes de tapar la mancha. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Para reducir la humedad por condensación, es conveniente ventilar los ambientes todos los días y evitar que se acumule vapor. También se recomienda utilizar los extractores de la cocina y el baño, además de mejorar el aislamiento térmico de las paredes.