Carolyn Murphy lleva más de tres décadas trabajando frente a las cámaras y se convirtió en uno de los nombres más reconocidos del modelaje estadounidense. A los 53 años, continúa activa en la industria y reveló cuáles son los hábitos que forman parte de su rutina para cuidar la piel.
Murphy repasó desde los productos que utiliza diariamente hasta los tratamientos profesionales a los que recurre durante el año. Entre ellos, contó que se realiza un tratamiento facial cada dos meses y un procedimiento con láser dos veces al año.
Su relación con el cuidado de la piel comenzó mucho antes de convertirse en modelo: durante su infancia observaba los rituales de belleza de su abuela, que incluían baños, aceites y diferentes cuidados personales.

Con el paso del tiempo, construyó su propia rutina y convirtió la constancia en uno de sus principales pilares. Actualmente, uno de los pasos que considera imprescindibles es la protección solar y aseguró que utiliza protector todos los días.
A su rutina cotidiana le suma tratamientos realizados por profesionales. Murphy explicó que se hace un facial aproximadamente cada dos meses, mientras que reserva los tratamientos con láser para dos momentos del año.
Su mirada sobre el envejecimiento a los 53 años
De todas formas, Murphy sostiene que el cuidado personal no puede reducirse únicamente a los cosméticos o tratamientos estéticos. Con el paso del tiempo, confesó que cambió su manera de entender la belleza: “Desde el principio creía que la verdadera belleza viene de adentro; ahora simplemente entiendo más profundamente lo que eso significa”.
Para la supermodelo, envejecer también implica aceptar los cambios físicos y atravesar cada etapa nueva sin intentar aferrarse a una imagen del pasado. Además, mencionó otros factores que considera importantes, como disfrutar de la vida y conservar vínculos profundos.
Murphy también reivindica una visión relativamente simple del cuidado personal: su filosofía combina una rutina para la piel con hábitos que aprendió desde joven y tratamientos profesionales realizados de manera puntual.

Más de tres décadas como una de las grandes modelos estadounidenses
Carolyn Murphy comenzó su carrera cuando era adolescente y durante los años 90 se consolidó dentro de una generación de modelos que protagonizó campañas, editoriales y portadas de algunas de las publicaciones de moda más importantes.
Su permanencia en una industria históricamente asociada con la juventud también modificó su perspectiva. Hoy, a los 53 años, asegura sentirse más cómoda con el envejecimiento y plantea el cuidado de la piel como parte de una mirada más amplia sobre el bienestar.
Por lo tanto, su rutina facial y láser es una práctica personal y no una recomendación para todos. La frecuencia y conveniencia de este tipo de procedimientos dependen de cada piel y del tratamiento utilizado, por lo que deben evaluarse con un profesional.


