
La Fiscalía boliviana rechazó investigar a la esposa del presidente Rodrigo Paz, María Elena Urquidi, por la supuesta comisión de delitos de corrupción, al concluir que no existen elementos de convicción suficientes que la vinculen con los hechos denunciados.
“Su participación en la forma, el tiempo y el lugar de la comisión no ha sido detallada ni determinada considerando que la denuncia se refería a presuntas irregularidades en negociaciones relacionadas con la comercialización y asignación de cuotas de combustible, operaciones con oro, contratación de seguros y otros negocios vinculados al Estado”, señala la resolución firmada por los fiscales Miguel Cardozo y Omar Condori.
“No hay lugar para ampliar la investigación contra María Elena Urquidi”, concluyó la Fiscalía.
La denuncia había sido presentada por el abogado Lucas Torres, quien solicitó a la Fiscalía Departamental de Santa Cruz que evalúe la información proporcionada por Nadia Beller, pareja sentimental del asesor presidencial Fernando Cerimedo, quien denunció negociados en la comercialización de combustible, oro y seguros.
“Fui testigo, por mi relación con Fernando Cerimedo, de los negociados que hace el gobierno de Rodrigo Paz, la esposa de Rodrigo Paz, con él como operador, y otras personas (…) en negociados con la gasolina, con el diésel, con el oro”, señaló Beller al canal DTV, después de haber sobrevivido a un ataque armado que atribuyó a su expareja con el objetivo de “silenciarla”.
“A la esposa del presidente aquí le dicen ‘ventanilla única’, por cualquier contrato pasa por sus manos y el operador es Fernando”, afirmó más tarde Beller a un medio argentino.
Si bien los fiscales descartaron investigar a Urquidi, ampliaron la investigación contra Cerimedo por cuatro delitos: legitimación de ganancias ilícitas, usurpación de funciones, falsedad material y uso de instrumento falsificado.
El estratega político de 45 años guarda detención preventiva en la cárcel de Palmasola por los delitos de tentativa de feminicidio contra su expareja y enriquecimiento ilícito. También es investigado por violencia doméstica y presunto encubrimiento del narcotráfico.

La exclusión de Urquidi de este proceso no supone el cierre de los cuestionamientos legales en su contra, ya que también enfrenta otra denuncia penal interpuesta por el vicepresidente Lara. Esta segunda acción legal surgió tras la difusión de un audio atribuido a la primera dama y al asesor presidencial en el que ambos, supuestamente, conversan sobre disputas en la Policía y cambios en el gabinete.
En medio del escándalo, el presidente defendió a su esposa de las acusaciones de corrupción y la calificó como una persona “intachable”. “Somos una familia de valores cristianos, una familia que se construye creyendo en la patria. Somos una familia que respeta al prójimo”, afirmó Paz en un video difundido el miércoles.
En el mismo mensaje, difundido nueve días después del atentado contra Beller, el presidente se refirió a su asesor y minimizó su influencia en el Gobierno. Contrariamente a lo que sugiere una colección de fotografías, declaraciones y registros públicos, el mandatario señaló que Cerimedo colaboró durante la campaña y “el inicio del gobierno” y que “jamás tuvo la autorización para presentar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno” ni a su familia.



