
Cecilia Tait es una de las máximas referentes del vóley peruano y una figura reconocida a nivel internacional. Por ello, un medio italiano la invitó a conversar sobre su trayectoria y la actualidad de la selección nacional.
En diálogo con Volley News, Tait repasó los obstáculos que debió superar para consolidarse como voleibolista profesional y alcanzar la medalla de plata con Perú en los Juegos Olímpicos.
“El voleibol no era solo un juego: era mi camino hacia una vida mejor. Mi motivación nunca fue la fama, sino una profunda sed de éxito, el deseo de sobresalir y el compromiso de no defraudar a quienes creyeron en mí, incluso antes de que yo misma comprendiera mi potencial”, expresó.
Además, recordó su primera convocatoria a la selección. “Fue un shock. Pasar de los torneos escolares a la disciplina casi militar del entrenador Man Bok Park fue extremadamente complicado”.

La clave para repotenciar el vóley peruano
Minutos después, la ‘Zurda de Oro’ planteó lo que considera necesario para impulsar el repunte del vóley peruano. “Necesitamos recuperar nuestra identidad, pero, sobre todo, es fundamental invertir en el desarrollo de nuestra cantera. El talento está presente en todo el país, pero hay que identificarlo y cultivarlo con un enfoque moderno. El voleibol ha cambiado y no podemos quedarnos anclados en los recuerdos de 1988. Para volver a los niveles más altos, necesitamos una gestión técnica, científica y con visión de futuro”, sostuvo.
Tait también habló de su aporte al deporte desde su rol como integrante del Comité Olímpico Internacional (COI). “Uno de los mayores retos es garantizar que las oportunidades no dependan del lugar de nacimiento. Mi responsabilidad es representar a los atletas y asegurar que el deporte siga siendo seguro, limpio y justo para las futuras generaciones. Dentro de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), contamos con la Visión Estratégica, una hoja de ruta diseñada para impulsar el voleibol a nivel mundial. En este contexto, la voz de los atletas es fundamental para aumentar la visibilidad del deporte y acercarlo a las comunidades de todo el mundo”, señaló.
Finalmente, la exvoleibolista explicó cómo le gustaría ser recordada. “Quiero que me recuerden no solo por mis mates, sino como una mujer que demostró que tus orígenes no definen tu destino. Mi historia es para todas las chicas que juegan en una cancha de arcilla. Quiero que me miren y piensen: ‘Si Cecilia pudo hacerlo, yo también puedo’. Mi legado es la convicción de que, con determinación, realmente puedes cambiar el mundo”, afirmó.




