
La Ciudad Autónoma de Ceuta ha reclamado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) la adopción de "medidas urgentes" para hacer frente al impacto ambiental generado tras la entrada masiva de personas por la frontera de El Tarajal los días 30 y 31 de julio y la posterior consolidación de asentamientos irregulares en distintos puntos del territorio.
La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda de la región ha formalizado ante el Ministerio varias peticiones dirigidas a recuperar los espacios afectados, frenar su degradación y garantizar la protección del litoral, los montes, la biodiversidad y las infraestructuras esenciales.
Las demandas se sustentan en un informe elaborado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Ciudad, que recopila las principales afecciones detectadas durante las últimas semanas y alerta de la existencia de "riesgos ambientales y de salubridad en diferentes zonas de Ceuta".
Entre las áreas afectadas figuran distintos puntos del litoral y las playas, además de montes, zonas verdes y espacios naturales. El documento recoge acumulación de residuos, alteración de hábitats, riesgo de incendios y presión sobre especies protegidas, así como distintas afecciones sobre la fauna y la flora.
RECUPERAR LOS DOMINIOS MARÍTIMO-TERRESTRES
La primera de las peticiones planteadas al MITECO es que ejerza "de manera inmediata" sus potestades de recuperación posesoria del Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT) y adopte las medidas necesarias para recuperar los espacios ocupados.
La Ciudad solicita específicamente el desalojo definitivo de los asentamientos existentes en la playa de El Trampolín, Benítez y el resto de zonas del litoral afectadas. El objetivo es "restituir estos espacios a su estado medioambiental" y evitar que continúen utilizándose para usos incompatibles con la normativa de Costas.
La Consejería también reclama actuaciones sobre los asentamientos existentes en los montes de Ceuta, mediante la coordinación entre las distintas administraciones competentes.
En paralelo, plantea reforzar la vigilancia y prevención medioambiental mediante, entre otras medidas, la asignación a Ceuta de un mayor número de efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil.
La finalidad de esta medida sería incrementar la vigilancia sobre los espacios naturales y las zonas especialmente sensibles, "prevenir nuevas ocupaciones" y detectar y evitar conductas que puedan ocasionar daños al patrimonio natural de la ciudad.
ESPECIES PROTEGIDAS
La Ciudad denuncia la presión que están soportando determinadas especies protegidas. Entre ellas se encuentra la lapa Patella ferruginea, una especie en peligro de extinción y sometida al "máximo nivel de protección legal".
El documento también alerta de afecciones sobre otras especies y hábitats de interés, como el limonio (Limonium emarginatum), además de espacios utilizados por aves marinas y aves invernantes.
La presencia humana continuada en determinadas zonas está provocando, según el informe, situaciones de perturbación y desplazamiento de aves, especialmente en áreas de descanso y alimentación. También se han constatado episodios de pesca y captura no controlada de fauna.
El informe menciona otras especies terrestres, entre ellas los erizos, cuya captura o manipulación supone un factor adicional de presión sobre la fauna silvestre.
A estos impactos se suman la generación y acumulación de residuos, la presencia de restos orgánicos y la realización de fuegos y hogueras. La Dirección General de Medio Ambiente advierte de que estas circunstancias pueden provocar "cambios en los patrones de comportamiento de la fauna", así como "pérdida o deterioro de hábitats" e incremento de las molestias sobre especies especialmente sensibles.
La situación podría afectar igualmente, según han alertado, a la avifauna marina, con posibles episodios de intoxicación y mortalidad de ejemplares, además de repercutir sobre el equilibrio de los ecosistemas costeros y terrestres.
MEDIDAS A FUTURO
El Gobierno ceutí ha pedido que, una vez se recupere la normalidad, se acometan actuaciones específicas de restauración ambiental. Para ello, reclama al ministerio que habilite "las partidas presupuestarias que resulten necesarias para la recuperación ambiental de las zonas degradadas".
La Ciudad subraya que buena parte de las medidas reclamadas requieren la intervención y coordinación de otras administraciones, especialmente en materias como extranjería, seguridad, orden público y tutela del dominio público marítimo-terrestre.
El informe remitido al MITECO deja constancia de las dificultades que está encontrando la Administración ceutí para ejercer plenamente sus competencias medioambientales y de limpieza mientras persistan determinados asentamientos y no se produzca la intervención de los organismos competentes.
La Consejería ha anunciado que continuará recabando información e informes técnicos sobre las afecciones detectadas para trasladarlos a las distintas direcciones generales del Ministerio en función de sus respectivos ámbitos de competencia.
El objetivo, según la Ciudad, es disponer de "una evaluación completa de los daños", determinar las actuaciones necesarias para su corrección y establecer medidas que permitan evitar que situaciones similares vuelvan a producirse.
La Consejería subraya que el trabajo de la Dirección General de Medio Ambiente se está desarrollando además en contacto con las entidades medioambientales integradas en el Consejo Sectorial de Medio Ambiente. Este órgano tiene previsto celebrar durante este mes una reunión para analizar la situación ambiental actual de Ceuta y abordar las posibles actuaciones de respuesta y recuperación.




