
Asuntos Internos de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Supraterritorial tienen bajo la lupa a otros cinco detectives en servicio activo que también serían miembros de una banda dedicada a secuestrar y extorsionar a ciudadanos chinos vinculados al Clan Chen, red internacional dedicada a estafar a ciudadanos estadounidenses desde territorio chileno, la cual ya había sido parcialmente desarticulada en enero de este año tras un aviso del FBI.
La investigación ya tiene a tres ahora exdetectives -el comisario Pablo Gajardo Romo, el inspector Rodrigo Navarrete Umaña y el asistente policial Sebastián Gajardo Rojas- y al conocido exfiscal Vinko Fodich en prisión preventiva, acusados por los delitos de asociación ilícita, secuestro, extorsión y otros delitos como tenencia de armamento y municiones.
De los ocho detectives involucrados, siete pertenecen a la Brigada de Investigación Criminal de La Pintana, en Santiago, y uno al Laboratorio de Criminalística de La Serena (470 kms al norte de Santiago).

El secuestro
De acuerdo a un reportaje de T13, el secuestro del ciudadano chino Mingkai Fu y su hermana, ocurrido el pasado 6 de agosto y que permitió desarticular a la banda, tuvo su origen en una millonaria deuda que el Clan Chen mantenía con su asesor financiero, Ángelo Stevens, presentado al grupo por el exfiscal Vinko Fodich.
“Un conocido de ambos, a quien ubico hace aproximadamente dos años como Stefano Andreotti Parada (quien tiene antecedentes por narcotráfico internacional), señaló que tenía una “cuadrilla de policías” que se dedicaba a cobrarle a los chinos y que me podía ayudar”, declaró Stevens según consta en la carpeta investigativa a la que tuvo acceso el medio citado.
“Dijo que ellos se podían encargar de cobrar. Le pregunté cómo lo hacían y dijo que ellos tenían arrendado un lugar, que se ambientaba como PDI y que ahí podían arreglar todo (...) Eran 8 PDI que trabajaban con él”, agregó.
Así, los detectives simularon una falsa detención y plagiaron a Mingkai Fu en un Kia Sportage conducido por Sebastián Gajardo Rojas, llevándolo a un falso cuartel policial instalado en un inmueble de calle José Miguel Carrera, en Santiago. En paralelo, el comisario Pablo Gajardo y el inspector Rodrigo Navarrete llegaron hasta el domicilio de Minxgia Fu -hermana de Mingkai y pareja del líder del clan, Yongjie Chen-, para trasladarla al mismo lugar.
Mientras los civiles Stevens y José Ignacio Pinto actuaban como falsos detenidos, Luis Moraga y Ángel Herrera lo hicieron como falsos detectives y Claudio Navarrete se hizo pasar por agente del FBI.

El rol del exfiscal
Fodich, gracias a la confianza conseguida en su trabajo previo como defensor del Clan Chen, simuló ayudar a las víctimas recomendándoles pagar los $300 millones de pesos exigidos.
A fin de presionar, el grupo envió registros de los hermanos retenidos a Yongjie Chen (alias “Michael”), recordándole que si pagaban, él quedaría libre en una audiencia programada para agosto.
Los otros dos detectives señalados son Javier Correa Quiroga y Juan Cares Gutiérrez, quienes habrían “completado el escenario” prendiendo las balizas del vehículo supuestamente de la PDI estacionado afuera del edificio por donde pasó Mingxia Fu.
Finalmente, los secuestradores lograron un pago de $30 millones (USD 31 mil). Fodich reconoció haber recibido $3,5 millones (USD 3.600), y el resto del botín se dividió entre los demás civiles implicados y los detectives activos de la PDI, quienes se repartieron cerca de $10 millones USD 10.500) entre el grupo que dio cobertura al falso procedimiento.



