Pekín, 30 ago (EFE).- China dio este domingo por "esclarecida" la causa de la riada que arrasó esta semana el norte de Nepal y el condado tibetano de Gyirong y la atribuyó al colapso de un glaciar nepalí cuya estabilidad se había visto afectada por un "periodo prolongado de calentamiento climático global".
Un equipo de expertos dependiente de la Academia China de Ciencias llegó a esa conclusión tras analizar imágenes de teledetección, datos de vigilancia y observaciones realizadas sobre el terreno, informó la televisión estatal CCTV.
De acuerdo con la reconstrucción, hacia las 10:52 hora local (02:52 GMT) del miércoles se produjo el colapso de un glaciar situado en Nepal a unos 5.200 metros de altitud.
La masa de hielo cayó rápidamente hasta una cota cercana a los 4.000 metros y, al impactar contra la montaña, generó un gran flujo de lodo, rocas, hielo y otros materiales que descendió por el valle en dirección al paso fronterizo de Gyirong, entre Nepal y la región del Tíbet (suroeste de China).
La corriente recorrió unos 22 kilómetros antes de alcanzar el paso, situado a unos 1.800 metros de altitud, y cubrió todo ese trayecto en aproximadamente seis minutos y siete segundos, según los cálculos difundidos por las autoridades chinas.
El torrente afectó a una superficie de unos 0,7 kilómetros cuadrados en el entorno de Gyirong y arrasó 27 edificios e instalaciones anexas, entre ellas buena parte del complejo fronterizo, que quedó completamente sepultado por lodo y escombros.
Los investigadores chinos señalaron que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describieron el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
El último catálogo nacional chino de glaciares, divulgado en 2025, calculó que su extensión en China se ha reducido un 26 % desde la década de 1960, con retrocesos de hasta el 40 % en algunas zonas del Himalaya y los Transhimalaya.
China mantiene desplegados más de 2.100 efectivos y centenares de vehículos y equipos en Gyirong, mientras continúan las búsquedas entre los restos del paso fronterizo.
Los últimos balances separados de Nepal y China sitúan la catástrofe en al menos 691 muertos y 2.964 desaparecidos, sin que conste un mecanismo transfronterizo unificado para cotejar las identidades. EFE