China lleva años construyendo submarinos gigantes sin tripulación. Los satélites han revelado la pieza que faltaba: la criatura que los llevara al océano

China lleva años dejando ver algo extraño en sus instalaciones navales: submarinos sin tripulación que ya no tienen demasiado que ver con la imagen habitual de un dron marino. Algunos alcanzan los 45 metros de eslora y se acercan más, por dimensiones, a pequeños submarinos convencionales que a un vehículo autónomo. El problema era que faltaba una pieza para entender hasta dónde quería llegar Pekín con ellos. 

Ahora esa pieza parece estar tomando forma en un astillero de Shangháii.

Submarinos robots gigantes. Los XXLUUV, siglas de extra-extra large uncrewed underwater vehicle, representan el extremo más ambicioso de la carrera china por los sistemas submarinos autónomos. Al menos dos modelos diferentes se han observado durante pruebas en Hainan, con aproximadamente 35 y 45 metros de longitud, unas dimensiones extraordinarias para un vehículo submarino sin tripulación. 

Las estimaciones disponibles los sitúan en una escala entre seis y ocho veces superior a la del Boeing Orca XLUUV de la Marina estadounidense, aunque comparar directamente ambos sistemas resulta complicado porque conocemos muy poco sobre las características internas de los modelos chinos. Lo realmente significativo es que China parece haber cruzado una frontera: ya no está experimentando únicamente con drones que acompañan a los submarinos tradicionales, sino con máquinas suficientemente grandes como para asumir potencialmente algunas de sus misiones.

En 2006, un submarino chino se acercó a un portaaviones de EEUU sin ser detectado. En 2021, EEUU lo vendió por un céntimo
En 2006, un submarino chino se acercó a un portaaviones de EEUU sin ser detectado. En 2021, EEUU lo vendió por un céntimo