Rusia y China vetaron en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución de Estados Unidos para prorrogar el panel de expertos que supervisa las sanciones contra Irán. (REUTERS/Jeenah Moon)

Rusia y China utilizaron este jueves su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para bloquear una resolución impulsada por Estados Unidos que buscaba prolongar durante un año el trabajo de los expertos encargados de supervisar el cumplimiento de las sanciones internacionales contra Irán. La propuesta obtuvo 11 votos favorables, mientras Somalia y Pakistán se abstuvieron.

El panel de expertos tiene entre sus funciones recopilar información sobre posibles incumplimientos, analizar operaciones relacionadas con las restricciones internacionales y presentar recomendaciones al Consejo. Su mandato está previsto hasta el próximo 26 de septiembre.

El origen de la disputa se encuentra en el mecanismo conocido como “snapback”, contemplado en la resolución 2231, vinculada al acuerdo nuclear de 2015. Reino Unido, Francia y Alemania activaron ese procedimiento en 2025 y, tras no prosperar una iniciativa para impedirlo, volvieron a entrar en vigor varias resoluciones anteriores que establecen restricciones sobre Irán. Entre ellas figuran medidas relacionadas con activos, transferencias de armamento y actividades vinculadas con misiles balísticos.

Moscú y Beijing sostienen que las disposiciones de la resolución 2231 dejaron de tener vigencia en octubre de 2025 y que, por esa razón, tampoco existe una base jurídica para mantener operativo el mecanismo de sanciones asociado al programa nuclear iraní. China reiteró esa posición ante el Consejo y afirmó que el organismo debía concentrarse en facilitar negociaciones sobre el expediente nuclear.

La resolución sobre las sanciones contra Irán obtuvo 11 votos a favor en la ONU, mientras Somalia y Pakistán se abstuvieron. (REUTERS/Eduardo Muñoz)

El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, sostuvo que el proyecto presentado por Washington está “profundamente viciado” y “carece” de fundamento jurídico. Moscú también impidió que el texto no fuera sometido a votación, al considerar que aumenta las divisiones dentro del Consejo.

Washington defendió que la continuidad del grupo de expertos era necesaria para contar con información independiente sobre la aplicación de las sanciones y detectar posibles mecanismos utilizados para eludirlas. La administración de Donald Trump considera que el bloqueo impide mantener uno de los instrumentos de supervisión establecidos por Naciones Unidas.

La controversia se produce además en un momento de creciente presión estadounidense sobre las estructuras financieras que permiten a Irán acceder a recursos internacionales. Este jueves, el Departamento del Tesoro incorporó a su lista de sanciones a BitBank y a Pishtaz Simorgh Electronic Trade Company, además de personas vinculadas con la red del empresario iraní Babak Zanjani. Washington acusa a esas estructuras de facilitar operaciones destinadas a esquivar las restricciones estadounidenses.

Después de los ataques contra instalaciones nucleares iraníes en 2025, los inspectores internacionales han enfrentado dificultades para determinar con precisión el estado de las reservas de uranio enriquecido de Teherán. En informes previos, el Organismo Internacional de Energía Atómica señaló que Irán acumula 440,9 kilogramos de uranio enriquecido hasta el 60%, un nivel muy superior al necesario para usos civiles ordinarios y técnicamente próximo al grado utilizado para fabricar armas, que suele situarse en torno al 90%.

Irán celebró el veto de Rusia y China, mientras Washington amplió sus sanciones con medidas contra BitBank, Pishtaz Simorgh Electronic Trade Company y la red de Babak Zanjani. (EFE/Archivo/-)

Irán celebró el resultado de la votación y agradeció a Rusia y China por haber rechazado la iniciativa estadounidense. Su misión ante Naciones Unidas calificó el proyecto de Washington como un intento de utilizar el Consejo con fines políticos y sostuvo que Moscú y Beijing defendieron la Carta de la ONU y el derecho internacional.

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, también respaldó el veto y afirmó que Rusia y China habían rechazado lo que describió como un “abuso político” del Consejo de Seguridad. Teherán sostiene que las restricciones asociadas al acuerdo nuclear de 2015 expiraron y que cualquier intento de reactivarlas carece de legitimidad.