Cirugía robótica: un hospital argentino incorpora tecnología de última generación para operaciones más precisas
La cirugía robótica continúa ganando terreno en la medicina y la Argentina suma una nueva experiencia. El Hospital Universitario Austral incorporó su primer robot quirúrgico y puso en marcha un Programa de Cirugía Robótica orientado a procedimientos de alta complejidad. Se trata de una plataforma mu
La cirugía robótica continúa ganando terreno en la medicina y la Argentina suma una nueva experiencia. El Hospital Universitario Austral incorporó su primer robot quirúrgico y puso en marcha un Programa de Cirugía Robóticaorientado a procedimientos de alta complejidad.
Se trata de una plataforma multipuerto de cuatro brazos articulados, operados por el cirujano desde una consola. El sistema busca potenciar la precisión de los movimientos y ampliar las posibilidades de la cirugía mínimamente invasiva, especialmente en zonas anatómicas pequeñas o de difícil acceso.
“La llegada de este sistema es mucho más que un avance tecnológico: es la consolidación de un modelo de atención que integra excelencia médica, formación y compromiso con cada paciente”, señaló Fernando Iúdica, director médico del Hospital Universitario Austral.
Para el especialista, la innovación adquiere sentido cuando consigue traducirse “en mejores resultados y en una experiencia de cuidado más humana”.
La incorporación forma parte de una transformación que atraviesa a la cirugía moderna: lograr procedimientos cada vez más precisos y menos invasivos, pero manteniendo al profesional como protagonista de las decisiones.
Cómo funciona un robot quirúrgico y qué cambia durante una operación
El profesional permanece al mando durante todo el procedimiento. Desde una consola controla los cuatro brazos articulados del sistema, capaces de reproducir movimientos pequeños, estables y precisos.
La plataforma incorporada por el Austral es el modelo Toumai, desarrollado por MicroPort MedBot. Cuenta además con una cámara que ofrece visión tridimensional en alta definición, lo que permite observar profundidad y distinguir estructuras anatómicas con mayor claridad durante la intervención.
La palabra “robot” puede generar una imagen equivocada: el dispositivo no opera por sí solo ni reemplaza al cirujano.
Otra de sus características es la posibilidad de brindar al profesional información sobre la fuerza que está ejerciendo y la respuesta de los tejidos mientras realiza determinadas maniobras.
“Es un avance que combina la experiencia del cirujano con tecnología de última generación y de alta precisión”, explicó Pablo Cingolani, jefe del Servicio de Cirugía General del hospital. Según el especialista, el objetivo es lograr procedimientos “más controlados y menos invasivos”, especialmente cuando se trabaja en contextos quirúrgicos complejos.
La plataforma posee además conectividad 5G. De acuerdo con la información del hospital, esta función podría permitir en el futuro escenarios de asistencia remota o colaboración a distancia entre especialistas. Sin embargo, la incorporación de mayor tecnología no significa que todas las operaciones deban realizarse de esta manera. La indicación continúa dependiendo de cada paciente, de la patología y de la evaluación del equipo tratante.
Menos incisiones y una recuperación potencialmente más rápida
Uno de los principales objetivos de la cirugía robótica es ampliar las posibilidades de los procedimientos mínimamente invasivos. En comparación con determinadas cirugías abiertas, el sistema permite trabajar mediante incisiones más pequeñas y con menor impacto sobre los tejidos.
Según el Hospital Austral, esto puede traducirse en menos dolor después de la operación, menor riesgo de algunas complicaciones como el sangrado, una preservación más precisa de estructuras sanas y una recuperación más rápida. En determinados casos, también puede reducir el tiempo de internación.
Durante la primera etapa del programa, la tecnología estará destinada principalmente a dos especialidades: Cirugía General y Urología. En Cirugía General podrá utilizarse para abordar enfermedades del tubo digestivo, patologías de la pared abdominal, vías biliares, páncreas y retroperitoneo, entre otras.
La Urología es una de las áreas en las que la cirugía robótica tiene actualmente un desarrollo especialmente importante.
José J. Rozanec, jefe del Servicio de Urología del Hospital Universitario Austral, explicó que esta tecnología ha mostrado utilidad especialmente en enfermedades oncológicas de próstata, vejiga y riñón, además de procedimientos reconstructivos del tracto urinario, donde la precisión técnica resulta particularmente relevante.
Pero el especialista también marcó un límite fundamental frente al entusiasmo que pueden generar las nuevas tecnologías. “Los mejores resultados clínicos dependen en gran medida de la experiencia y capacitación específica del equipo quirúrgico”, indicó. Y sintetizó una idea central: “La tecnología, por sí sola, no sustituye la pericia del cirujano”.
Formar cirujanos y desarrollar nuevas investigaciones
El Programa de Cirugía Robótica incluye también capacitación específica para los equipos quirúrgicos, formación profesional y nuevas posibilidades para desarrollar investigaciones clínicas. Además de Cirugía General y Urología, está previsto que progresivamente se incorporen otras áreas, entre ellas Ginecología, Cirugía Torácica y el tratamiento de enfermedades oncológicas complejas.
La cirugía robótica forma parte de una tendencia internacional en expansión. Según los datos aportados por la institución, actualmente existen más de 12.000 sistemas de este tipo instalados en distintos lugares del mundo, mientras su utilización continúa creciendo también en América Latina.
Para Cingolani, la incorporación debe entenderse dentro de una estrategia más amplia. “La incorporación de esta tecnología forma parte de nuestra misión: mejorar la atención de los pacientes, formar a los profesionales del futuro y seguir desarrollando conocimiento”, afirmó.
El desafío, entonces, no pasa únicamente por sumar tecnología a los quirófanos, sino por utilizarla de manera criteriosa y acompañada por equipos debidamente entrenados.
La cirugía robótica puede ofrecer mayor precisión, mejor visualización y procedimientos menos invasivos, pero continúa dependiendo de algo que ninguna máquina puede reemplazar por completo: la experiencia, el criterio y las decisiones del equipo médico que está detrás de ella.