Antes de convertirse en uno de los grandes nombres de la canción de autor española contemporánea, Nacho Vegas —nacido en Gijón, Asturias, en 1974— estudió Filología Hispánica y pasó por distintas formaciones de la escena musical asturiana. Pero desde el comienzo, en sus canciones hubo algo que excedía el territorio del rock: una voluntad de contar historias, de construir personajes, de observar la vida cotidiana con una mezcla de crudeza, humor, melancolía y extrañeza. En 2001 publicó Actos inexplicables, su primer disco como solista. Después vendrían Cajas de música difíciles de parar, Desaparezca aquí, El manifiesto desastre, La zona sucia, Resituación y una extensa discografía que fue consolidando una voz absolutamente personal, capaz de hablar del amor, la muerte, las drogas, la política o una conversación aparentemente insignificante, encontrando siempre, detrás de la experiencia individual, una forma de mirar el mundo. También están los libros. Política de hechos consumados, publicado en 2004, reunió poemas, relatos y textos que dialogaban directamente con su universo musical. Más tarde llegaría Reanudación de las hostilidades. Porque en Nacho Vegas la canción y la literatura no son territorios separados: sus canciones están llenas de personajes, escenas, diálogos y pequeñas historias que muchas veces parecen cuentos breves puestos en música. Una geografía literaria —Raymond Carver, Fernando Pessoa, Luis Cernuda, Constantino Cavafis, Ángel González, Gloria Fuertes— acompaña esa escritura íntima, narrativa y política. Esa relación entre música y relato encontró además su correlato en el cine. En 2002, el cineasta asturiano Ramón Lluís Bande filmó El fulgor, un documental que sigue a Vegas durante el proceso de creación de una canción: la escritura, las pruebas, los ensayos, las dudas. Años después, ambos volverían a encontrarse en Cantares de una revolución, sobre la Revolución de Asturias de 1934, donde Vegas recorre los lugares de aquella insurrección y pone canciones populares en diálogo con documentos históricos. Nacho Vegas construyó además con el público argentino una relación especialmente fuerte, a partir de sus sucesivas visitas al país. Un vínculo que no sorprende: sus canciones hablan de una historia íntima y, minutos después, terminan hablando de una época. El programa podrá escucharse este domingo a las 7:00 por las radios de los SRT Media y a partir de las 9:00 en el canal de YouTube de Canal 10.