Claudia Villafañe volvió a recordar una escena de su historia con Diego Maradona y sorprendió a todos con una anécdota tan desopilante como reveladora. Invitada a La cocina rebelde (Eltrece), la empresaria contó cuál era la estrategia que usaba el exfutbolista para salir de noche sin que ella se diera cuenta y cómo terminó descubriéndolo de la manera menos pensada.
Todo surgió cuando en el programa le preguntaron si de joven iba a bailar. Entonces, Claudia explicó que se puso de novia muy chica, a los 15 años, y que gran parte de esas salidas las vivió junto a Diego. “Me puse de novia muy chica, a los 15 años. Mis amigas iban a bailar y yo después ya iba con Diego”, recordó.

Sin filtros, Claudia también habló de las veces en que Maradona salía solo. “Las chicas eran medio jodidas, eh. Él iba solo y se enteraba todo el mundo. Al otro día estaba en la tapa de un diario”, lanzó, fiel a su estilo.
Pero el momento más jugoso llegó cuando reveló la maniobra que él hacía para escabullirse de noche. “Vivíamos pasillo de por medio. Él se había comprado un auto y lo empujaba hasta la esquina cuando pasaba un colectivo para que yo no sintiera el arranque”, contó, desatando la risa en el estudio.
Sin embargo, el plan no salió como esperaba. A la mañana siguiente, Claudia fue a saludarlo antes de ir al colegio y se encontró con una escena inesperada. “Me atendió Don Diego, reenojado, y me retó: ‘¿A vos te parece a las horas que vinieron anoche?’. Y yo le dije: ‘Don Diego, yo no salí anoche’”, relató, provocando que el padre de El Diez se averguence de la situación. “En la que se metió”, recordó.

La relación entre Claudia Villafañe y Diego Maradona comenzó cuando el futbolista recibió un departamento por parte de Argentino Jrs. sobre la calle Argerich en el barrio porteño de Villa del Parque, a metros de la casa de Claudia, marcando el inicio de una historia de pareja que atravesó etapas de profunda cercanía y momentos de crisis. Maradona definió a Villafañe como “la mujer de mi vida”, según recuerdan testigos del primer encuentro, y ella dejó sus proyectos personales para acompañarlo en su carrera futbolística. Juntos fueron padres de Dalma y Gianinna, y se casaron en 1989 con una celebración multitudinaria en el Luna Park.
Durante la vida en común, Villafañe enfrentó reiteradas infidelidades de Maradona, así como el reconocimiento de hijos extramatrimoniales, como Diego Junior y Jana. El matrimonio terminó oficialmente en 2003 cuando Villafañe presentó el pedido de divorcio, alegando “abandono de hogar” por parte de Maradona desde 1998. Tras la separación, Maradona inició nuevas relaciones y tuvo más hijos, mientras Villafañe mantuvo en reserva un vínculo con Jorge Taiana durante años para evitar conflictos.

El distanciamiento derivó en una serie de disputas judiciales: Maradona demandó a Villafañe por la administración de bienes, la compra de propiedades en Miami, la tenencia de objetos personales y presuntos fraudes fiscales. Maradona expresó: “Claudia Villafañe es una ladrona”, y sostuvo que ella disfrutaba de los bienes que él había generado. La relación, que había comenzado en la adolescencia, terminó transformándose en una prolongada batalla legal y mediática.
El enfrentamiento judicial entre Maradona y Claudia se extendió por años, abarcando causas como la división de bienes y la posesión de objetos personales. Maradona sostuvo que su exesposa administró bienes sin su consentimiento una vez que blanqueó su relación con Taiana, hecho que él consideró una traición. La exposición de fotos junto a Taiana y su nieto, Benjamín, marcó un punto de inflexión en la relación personal y económica entre ambos, llevando a una escalada en el conflicto legal. La historia, iniciada como un romance de juventud, se transformó en una disputa marcada por reclamos y desencuentros permanentes.




