Claudio Barrelier, el principal acusado por el femicidio de Agostina Vega, amplió su declaración ante el fiscal Raúl Garzón y dio una nueva versión sobre lo ocurrido la noche del 23 de mayo. Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, el imputado declaró que la adolescente de 14 años ingresó a su casa del barrio Cofico y permaneció allí entre 30 y 40 minutos, pero aseguró que salió con vida y subió a un auto rojo.

Los detalles de la declaración fueron dados a conocer por Carlos Argüello, el nuevo abogado de Barrelier, quien asumió recientemente su defensa y habló este martes con Canal 10 de Córdoba.

En su intento por desvincularse del crimen, Barrelier fue más allá: sostuvo que Agostina había llegado hasta su vivienda en el marco de una supuesta deuda por drogas que mantenían su madre, Melisa Heredia, y Osvaldo Fassetta, amigo del acusado y otro de los detenidos en la causa. Su defensa planteó que la adolescente habría sido entregada “en garantía” a personas vinculadas con esa presunta deuda.

Las fuentes judiciales consultadas por este medio rechazaron la hipótesis planteada por el acusado. “Toda su posición exculpatoria tendrá respuesta”, señalaron y remarcaron que “no tiene respaldo probatorio”.

Claudio Barrelier, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, los acusados del femicidio de Agostina Vega

Argüello, por su parte, aseguró que los dichos de su defendido podrán ser corroborados a partir de las comunicaciones y otros elementos incorporados a la causa. “La declaración de él comienza desde que estaban en un partido de fútbol, de las comunicaciones que ella tuvo, de amenazas, de plata que debía por drogas. Se habló de todo”, afirmó.

Ante la pregunta concreta de si la hipótesis de Barrelier era que Agostina había sido asesinada por una deuda vinculada con drogas, el abogado respondió: “Debían plata, exactamente”.

El defensor aseguró que Barrelier no pertenecía a ninguna organización dedicada al narcotráfico y sostuvo que recién aquel día habría conocido la existencia de la presunta deuda. También involucró a Fassetta: “Fassetta también lo sabía”, afirmó.

La casa del crimen

Qué dijo sobre la noche del crimen

Uno de los aspectos más relevantes de la declaración es que Barrelier reconoció el ingreso de Agostina a Juan del Campillo 878.

Hasta allí, la adolescente había llegado en un remise. Según la reconstrucción judicial, Barrelier la esperaba cerca de su casa, completó el dinero que faltaba para pagar el viaje y caminó con ella hasta la propiedad.

“Nosotros fuimos y dijimos que la nena se baja en esa esquina, él la busca, le paga lo que le faltaba del remis y la acompaña caminando. Ingresan al domicilio, están cuarenta minutos dentro del domicilio, entre treinta y cuarenta minutos”, relató Argüello.

La versión cambia a partir de ese momento. Barrelier sostuvo que, mientras estaban dentro de la vivienda, Agostina recibió una llamada de una mujer que él cree que era su madre. Luego, siempre según su relato, ambos salieron y encontraron un Volkswagen Gol rojo esperando en la calle.

Melisa Heredia, mamá Agostina Vega

El acusado aseguró que vio a la adolescente subir al vehículo y marcharse. La hipótesis contradice frontalmente la reconstrucción de la fiscalía, que sostiene que Agostina ingresó a la propiedad a las 22.55 y nunca volvió a salir con vida.

Barrelier también negó haber utilizado como engaño la supuesta sorpresa que Agostina iba a preparar para su mamá. Poco antes de salir, la adolescente había enviado un audio a sus amigas en el que decía: “Tengo que ir con el novio de mamá para hacerle una sorpresa a mi mamá. Me tengo que escapar”.

Según Argüello, sin embargo, aquello habría sido una mentira de la propia Agostina.

El defensor introdujo además en su relato a Franco, un adolescente con quien Agostina había mantenido una relación, y sostuvo que se había montado la versión de que la joven iba a encontrarse con él. Sin embargo, el propio abogado reconoció que el chico estaba detenido esa noche y recuperó la libertad recién durante la madrugada.

Argüello aseguró que Barrelier conocía la existencia de un conflicto relacionado con la supuesta deuda, aunque negó que formara parte de quienes comercializaban drogas. De acuerdo con su relato, las personas que reclamaban el dinero habrían exigido que Agostina fuera entregada como garantía.

No existe, por el momento, evidencia conocida que acredite esa hipótesis.

La acusación contra Barrelier

La nueva declaración deberá ahora ser contrastada con el conjunto de pruebas acumuladas durante más de tres meses de investigación.

Para la fiscalía, Barrelier engañó a Agostina para que fuera hasta su casa, aprovechándose de la relación de confianza que había construido con ella por haber sido pareja de su madre. Una vez allí, según la acusación, abusó sexualmente de la adolescente y posteriormente la asesinó para evitar que pudiera denunciarlo.

La investigación sostiene además que el cuerpo fue desmembrado dentro de la propiedad y permaneció allí hasta que Barrelier consiguió el Ford Ka negro de Soledad Andreani. El lunes 25 de mayo, siempre según la reconstrucción judicial, utilizó ese vehículo para trasladar los restos hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, donde fueron enterrados.

En la casa de Cofico, las pericias con Luminol detectaron rastros de sangre en distintos sectores. A eso se suman las cámaras de seguridad, comunicaciones telefónicas, movimientos de los involucrados y otros elementos que la fiscalía utilizó para reconstruir las horas posteriores a la desaparición.

La historia del auto rojo, además, no es nueva. Barrelier ya se la había dado al padre de Agostina, Gabriel Vega, cuando este lo enfrentó durante la búsqueda de su hija. En aquella conversación —que el hombre grabó y luego fue incorporada al expediente— el acusado aseguró que la adolescente se había retirado en un Volkswagen Gol rojo y negó conocer qué había ocurrido después.

Ahora, más de tres meses después del crimen y ya detenido con prisión preventiva, Barrelier llevó formalmente esa versión ante el fiscal Garzón.

Su defensa solicitó además que se realicen careos con Melisa Heredia y Osvaldo Fassetta. Será ahora la investigación la que deberá determinar si alguno de los elementos aportados por el acusado encuentra respaldo en la evidencia o si, por el contrario, se trata de una estrategia destinada a desvincularlo del femicidio.