San Sebastián, 11 sep (EFE).- Isabel Coixet tendrá este año una presencia múltiple en el Festival de San Sebastián que va más allá de la pantalla de cine. La directora catalana ha iniciado ya su actividad, una semana antes de la inauguración del certamen, con una exposición de sus "collages", esa técnica que ve "como un arte que no asusta".

Bajo el título 'La disciplina del caos', el donostiarra Museo San Telmo muestra 66 obras realizadas por la cineasta en los últimos quince años, dieciséis más de las que se pudieron ver en 2025 en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, ya que ha incorporado las más recientes, incluida una terminada hace unos días, la de mayor tamaño de las que ha hecho hasta ahora y que se sumará a la exposición el lunes.

Coixet ha estado acompañada por la directora de San Telmo, Susana, Soto, y por el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, quien ha recordado que la autora de películas como 'Mi vida sin mí' y 'La vida secreta de las palabras', presidirá el jurado de las películas a competición en la sección Culinary Zinema del certamen.

Además, su último trabajo, 'Tres adioses' (2025), se proyectará en la sección Made in Spain y, en el apartado Otras Actividades, se ha programado 'El coraje del matiz (Todas las vidas de Isabel Coixet)', un documental dirigido por Borja Zausen, que es un viaje al universo del collage de la directora, a "ese caos" en el que ella encuentra "un poco de disciplina", según ha confesado hoy.

Coixet ha contado que empezó a hacer películas porque no sabía pintar ni dibujar. "Ese trauma me llevó al cine y también al 'collage'. Ahora he empezado a hacer dibujos, pero suelo taparlos con trocitos de papel y otras cosas", ha explicado.

Ese mundo de recortes y color, donde se mezcla lo más diverso, tiene mucho que ver con tres lugares en los que ha vivido la realizadora: Roma, Nueva York y el pueblo francés de Montolieu, donde tiene una casa.

"Son tres ciudades que me han tratado de maneras muy distintas. Roma me dio luz y ruinas. Nueva York me enseñó la velocidad. Montolieu es otra cosa, es un pueblo donde los libros viejos se apilan en las calles como si alguien hubiera volcado una biblioteca entera y nadie hubiera tenido prisa por recogerla", rememora en el texto del catálogo editado para la muestra.

Sus "collages", al igual que sus películas, tienen "un fuerte componente literario", ha destacado la directora de 'La librería', que no da por terminada una obra hasta que no encuentra la frase adecuada para acompañarla.

En la francesa Claude Cahun, pionera de esta técnica, tiene su mayor influencia. "Una de mis grandes asignaturas pendientes es hacer una película sobre ella", ha afirmado.

Otro de su referentes es Robert Motherwell. Hoy ha bromeado sobre la impresión que le produjo saber que iba a exponer en el mismo museo donde estos meses se muestran los grabados 'Los desastres de la guerra' de Goya confrontados a un único cuadro, 'Iberia', del pintor del expresionismo abstracto, uno representantes más destacado de la Escuela de Nueva York.

"No sé que son esas piezas", dice de sus "collages" en el texto del catálogo.

"Sé que puedo estar bloqueada con una de ellas un mes, mientras otras salen solas. Tengo mis dudas sobre casi todo lo que hago y en eso, al menos, soy consistente. Lo que sí sé es que son honestos de una manera en que pocas cosas mías lo son: no pretendo nada, no tienen segundo acto, no buscan la aprobación de nadie. Son simplemente lo que quedó cuando paré de pensar y empecé a recortar y rehacer y recolocar y resignificar", remarca. EFE

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